Del Mercosur a la banca: los proyectos que acercaron a Mulino y Peña antes de la crisis en Paraguay

El último encuentro de ambos mandatarios fue en enero de 2026 cuando Mulino viajó a Paraguay para la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea

El respaldo expresado por el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, a su homólogo paraguayo, Santiago Peña, tras su renuncia por la crisis en Ueno Bank, ocurre en un contexto en el que ambos mandatarios habían consolidado una estrecha agenda de cooperación económica, comercial y política que buscaba fortalecer los vínculos entre Panamá y Paraguay, así como acercar al país centroamericano al bloque del Mercosur.

Durante una reunión bilateral en el 2025, los presidentes coincidieron en la necesidad de impulsar nuevas oportunidades de inversión y comercio, identificando sectores estratégicos como la banca, la producción de carne, el registro de naves, la agricultura, la energía y la logística.

Los ministros de Relaciones Exteriores, Comercio y agro se hicieron presente en los encuentros.

Uno de los principales temas abordados fue el interés de Paraguay de ampliar su presencia en el mercado panameño mediante la exportación de carne.

La propuesta contemplaba utilizar a Panamá como una plataforma para la redistribución de productos cárnicos hacia los mercados de Centroamérica y el Caribe, aprovechando la posición geográfica y la infraestructura logística del país.

En materia marítima, Paraguay también manifestó interés en recibir cooperación técnica por parte de Panamá para fortalecer el registro de barcazas y remolcadores, una actividad clave para una nación cuya economía depende en gran medida del transporte fluvial.

El presidente Mulino junto a su homólogo Peña.

La agricultura ocupó igualmente un espacio importante dentro de las conversaciones. El Gobierno paraguayo destacó el crecimiento que ha experimentado en la producción de arroz y puso a disposición de Panamá mecanismos de cooperación que podrían resultar útiles en escenarios de aumento de la demanda o eventuales situaciones de escasez del grano.

Durante el encuentro, el presidente Peña destacó las similitudes entre ambos países en cuanto a la defensa de la institucionalidad y la democracia, señalando que estos principios han contribuido al crecimiento económico de Panamá y Paraguay dentro de América Latina.

Por su parte, Panamá mostró interés en explorar oportunidades dentro del sistema bancario paraguayo, además de evaluar las ventajas que ofrece la industria farmacéutica de ese país, considerada una de las más competitivas de la región. El objetivo planteado era identificar mecanismos que permitieran reducir los costos de los medicamentos para los consumidores panameños.

Otro aspecto destacado fue el intercambio de experiencias en materia energética. Panamá puso la mirada en el modelo paraguayo de generación de energía limpia, un sector en el que Paraguay mantiene un liderazgo regional gracias a su capacidad de producción hidroeléctrica.

Mulino también resaltó la importancia de estrechar la relación entre Panamá y el Mercosur, asegurando que ambas partes debían trabajar para facilitar una mayor integración económica y comercial.

La seguridad fue otro de los ejes de la reunión. Los mandatarios valoraron los encuentros sostenidos entre los organismos de seguridad de ambos países y discutieron iniciativas para promover intercambios y programas de capacitación policial mediante becas de entrenamiento.

La visita de Peña a Panamá se produjo como parte de un proceso de acercamiento bilateral que se fortaleció tras la invitación realizada por Mulino y que tuvo como antecedente la visita del mandatario panameño a Paraguay en junio de 2024. Ese intercambio diplomático contribuyó posteriormente a la adhesión de Panamá como Estado Asociado del Mercosur.

Mulino y Peña también coincidieron en muchos aspectos como sus acercamientos con Israel.

Durante la última Asamblea General de la ONU, ambos mandatarios sostuvieron encuentro con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien dijo que para Israel ha sido importante ver cómo los sistemas democráticos alejados de la izquierda se están posicionado en América Latina, lo que abre muchas oportunidades para que Israel potencie la cooperación con estas naciones.

Por su parte, Mulino le manifestó directamente a Netanyahu el interés por entablar un programa de cooperación en temas como la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.

Con este escenario, Netanyahu mostró interés en conocer la experiencia y estrategia que diseñó el gobierno de Mulino para controlar la frontera y bloquear la descontrolada migración ilegal a través del Darién hacia Estados Unidos.

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