El sector agropecuario se prepara ante los posibles efectos de El Niño

  • 16/08/2026 00:00
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, y productores afinan medidas ante una posible intensificación de la sequía en los próximos meses. Ganaderos aseguran forraje y protegen los vientres de las hembras ante posible escasez de agua y alimento

El sector ganadero panameño se prepara para enfrentar los posibles efectos de un fenómeno de El Niño que podría intensificarse durante los próximos meses, con especial preocupación por la disponibilidad de agua, alimento para el ganado y el impacto que una sequía prolongada podría tener sobre el hato nacional.

El presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Samuel Vernaza, explicó que el gremio mantiene un monitoreo constante de las condiciones climáticas y trabaja desde ahora en medidas preventivas para evitar que la falta de lluvias termine afectando la producción.

Vernaza señaló que, de acuerdo con la información que reciben del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) y de las mesas agroclimáticas, este año se pronostica un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad.

“Este año se pronostica que va a ser un súper fenómeno de El Niño”, afirmó el dirigente ganadero. Sin embargo, sostuvo que el sector no puede limitarse a esperar los efectos del fenómeno, sino que debe anticiparse y tomar decisiones para reducir el impacto sobre los animales y la producción.

Anagan prepara reservas de alimento

Uno de los principales frentes de trabajo del gremio es conocer con qué cantidad de alimento podrá contar el sector cuando las condiciones de sequía se intensifiquen.

Vernaza explicó que Anagan está levantando una base de datos para inventariar la disponibilidad de forraje y otros productos utilizados en la alimentación del ganado.

Entre estos insumos se encuentra la melaza, además de subproductos provenientes de actividades como la producción de arroz y maíz.

El gremio mantiene acercamientos con ingenios y con productores y molinos de arroz y maíz para conocer la disponibilidad de estos productos y garantizar que puedan ser utilizados durante los meses más difíciles. “Estamos haciendo lo necesario para estar preparados cuando esto se acentúe”, explicó Vernaza.

La preocupación no es menor. Durante los periodos prolongados de sequía, algunos productores optan por sacrificar animales para evitar que mueran por falta de alimento o agua.

Para Anagan, uno de los principales objetivos es evitar que esa situación se repita con los vientres, es decir, las hembras destinadas a mantener la reproducción del hato.

Vernaza explicó que proteger estos animales es fundamental para garantizar la continuidad de la actividad ganadera.

El agua, otro de los principales retos

El Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) también mantiene bajo monitoreo las condiciones climáticas y prepara medidas para enfrentar el periodo seco.

El ministro de la cartera agropecuaria, Roberto Linares, reconoció que el fenómeno de El Niño representa uno de los retos que deberá enfrentar el sector y señaló que Panamá debe avanzar hacia una ganadería más tecnificada y productiva.

“Sabemos que vienen tiempos difíciles como el fenómeno de El Niño, verano, invierno y tenemos que ir mejorando”, manifestó.

Entre las zonas que generan mayor preocupación está Azuero, donde la disponibilidad de agua ha representado un problema recurrente incluso fuera de los episodios de El Niño.

Linares explicó que el MIDA ya trabaja en proyectos para aumentar la disponibilidad de agua, entre ellos la construcción de reservorios, perforación de pozos y sistemas de almacenamiento.

El objetivo es que los productores puedan contar con agua suficiente durante los periodos de sequía y que, mediante acuerdos entre productores, este recurso también pueda beneficiar a fincas cercanas.

El ministro indicó que se busca desarrollar reservorios modernos, incluso con geomembranas, para almacenar agua y enfrentar de manera anticipada los periodos de escasez.

¿Qué puede pasar con la producción de carne?

Pese a la preocupación por el clima, Anagan asegura que hasta el momento la producción ganadera se mantiene estable y que no existen razones para anticipar un aumento inmediato en el precio de la carne desde el productor.

Vernaza explicó que los ganaderos son tomadores de precios, por lo que no son quienes fijan directamente el precio final que paga el consumidor. “Hasta el momento los precios no han tenido ningún sobresalto, se han mantenido bastante estables”, señaló.

El dirigente espera que esa estabilidad pueda mantenerse y trasladarse al consumidor, aunque reconoció que el comportamiento del mercado dependerá también de lo que ocurra con la producción durante los próximos meses.

La disponibilidad de alimento y agua será clave para evitar una reducción significativa del hato y, con ello, posibles efectos posteriores sobre el suministro de animales destinados a las plantas de procesamiento de carne.

El reto llega también a las plantas cárnicas

El impacto de El Niño no se limita a las fincas. Una reducción del número de animales disponibles puede terminar afectando toda la cadena de producción, desde el productor hasta las plantas cárnicas y la comercialización.

Si la sequía obliga a los ganaderos a sacar anticipadamente animales del hato, especialmente hembras reproductoras, podría generarse una disminución de la capacidad productiva futura.

Por eso, para el sector, la estrategia no consiste únicamente en mantener los animales con vida durante la temporada seca, sino en proteger la capacidad reproductiva y garantizar que la producción pueda recuperarse posteriormente.

En este escenario, Anagan considera fundamental contar con información climática actualizada para tomar decisiones con anticipación y evitar medidas de emergencia cuando la sequía ya haya avanzado.

MIDA: ‘Tenemos que ser más eficientes’

Linares sostuvo que el fenómeno climático también debe servir para acelerar la modernización del sector. A su juicio, los productores deben avanzar hacia sistemas que permitan utilizar mejor los recursos disponibles, aumentar la productividad y reducir la vulnerabilidad ante eventos climáticos. “Tenemos que ir mejorando, tecnificándonos y dejar de hacer las cosas como lo hacían nuestros abuelos”, afirmó.

El ministro señaló que el Gobierno busca que los pequeños productores puedan mejorar sus sistemas productivos y superar los modelos de subsistencia.

Para el MIDA, la ganadería panameña debe avanzar hacia una mayor productividad y calidad, pero también mantener como objetivo el acceso a mercados internacionales.

Un problema que va más allá de la ganadería

El impacto de El Niño también es seguido por el Gobierno en otros sectores agropecuarios.

Linares indicó que el Ejecutivo mantiene un monitoreo permanente de los cultivos y que, hasta ahora, no se registra una situación de escasez de arroz.

No obstante, reconoció que algunos productores han reducido las hectáreas sembradas como medida preventiva ante las condiciones climáticas.

En Azuero, la preocupación se concentra principalmente en los efectos de la sequía sobre la disponibilidad de agua para las actividades agropecuarias.

El Gobierno y los productores deberán definir en los próximos meses si las medidas adoptadas son suficientes para evitar que la intensificación de El Niño afecte la producción, el hato ganadero y, posteriormente, el abastecimiento y funcionamiento de toda la cadena cárnica.

Samuel Vernaza
Presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan)
Hasta el momento los precios no han tenido ningún sobresalto, se han mantenido bastante estable”,
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