Análisis

Panorama laboral 2026

  • 23/02/2026 00:00
La tasa de desempleo estimada en septiembre 2025 subió a 10.4 %, la más alta desde 2005, con los jóvenes de 15 a 29 años liderando la desocupación: 19.9 % (16.5 % hombres, 25.4 % mujeres). A pesar de la caída histórica en empleos formales privados, el eje canalero registró recuperación (+73,733 empleos) y se observa un repunte en inversión y contrataciones en el segundo semestre de 2025

Aún se desconocen las cifras oficiales de la Encuesta del Mercado Laboral 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC). Sin embargo, estimaciones del Observatorio del Mercado Laboral de Mitradel ubican la tasa de desempleo en 10.4 % a septiembre 2025, 0.9 puntos porcentuales por encima del nivel de octubre 2024 (9.5 %). Exceptuando los años de pandemia y postpandemia (2020, 2021), es la tasa más alta en los últimos 20 años (9.8 % en 2005).

El desempleo juvenil (15 a 29 años) aumentó, de 17.8 % en octubre 2024, a 19.9 % en septiembre 2025, 16.5 % para los hombres y 25.4 % para las mujeres. Los jóvenes son 23 % de los trabajadores y la mitad de los desocupados del país, aportando además el 55 % de los nuevos desempleados generados en esos 11 meses. Pero más allá del análisis de las cifras, es importante entender qué pasó, qué está pasando y cuáles son las perspectivas a corto plazo.

Entre el 2012 y 2024 sólo el Estado generó empleo formal, con plata prestada

Según el INEC, entre el 2012 y 2024, 24,174 asalariados perdieron sus trabajos, pero agregamos 63,044 funcionarios y 264,153 informales a la economía, al tiempo que la deuda externa pasó $10,782.4 millones a $53,736 millones.

Cada asalariado que perdió su empleo en ese lapso fue reemplazado en la economía por 3 funcionarios y 10 informales. Los 8 sectores que aportan el 70% de los empleos generaron, como bloque, 100% empleo informal.

Este patrón se aceleró entre el 2019 y 2024, cuando la empresa privada perdió 44,261 empleos, pero agregamos 19,409 servidores públicos y 28,372 informales a la economía. 3 de cada 5 nuevos empleos creados fueron informales y los otros 2 funcionarios. La deuda externa pasó de $27,793 millones a los $53,736 millones ya mencionados.

Dos ‘shocks’ económicos desde el 2019

Entre el 2019 y 2025 la economía panameña sufrió dos shocks, la pandemia y el cese minero, con la consecuente pérdida del Grado de Inversión de Fitch Ratings en marzo 2024.

La pandemia ocasionó la pérdida de 407 mil empleos formales privados entre el 2020 y 2021, mientras el cese minero acabó con 54,107 empleos formales no agrícolas entre agosto 2023 y octubre 2024.

Entre 2019 y 2024, hubo una reducción $4,653 millones de inversión privada en la economía, incluyendo $888 millones anuales menos de compras de la actividad minera a la economía, una reducción de $2,165 millones de financiamientos bancarios al sector productivo y una caída de $1,600 millones en flujo de Inversión Extranjera Directa (IED).

La caída en la inversión privada 2019-2024 tuvo un impacto laboral directo. En el 2024, Mitradel tramitó casi 100 mil (99,633) nuevos contratos laborales menos que en 2019 (-26 %).

Severa contracción del consumo en el primer semestre del 2025

Estos eventos crearon las condiciones para una fuerte contracción del consumo en la primera mitad del 2025. Las recaudaciones del ITBMS se redujeron en 11 % versus 2024, indicativo una disminución de $128 millones mensuales de consumo a nivel nacional.

El “epicentro” de la caída estuvo en Panamá y Panamá Oeste, que agosto 2023 y octubre 2024 perdieron 125,010 empleos y $60 millones mensuales de masa salarial, representando 47 % de la contracción del consumo a nivel nacional.

La masiva pérdida de empleo formal y la mayor austeridad en el gasto discrecional por parte de las familias panameñas a rubros no esenciales como comida y medicinas, impactaron directamente al comercio, servicios financieros y educación privada, que perdió 28 % de sus trabajadores formales.

Los restaurantes reportaron bajas del 20 al 40 % en sus ventas en el primer semestre del 2025 versus la primera mitad del 2024, mientras que los centros comerciales cayeron en 20 %. Por su parte, el consumo de bebidas alcohólicas se redujo en 12 %, incluyendo 11 % en cerveza, 15 % en seco y 40 % en ron, agravado por el impacto de iniciativas legislativas desafortunadas, como la Ley 438 del 14 de junio de 2024 en Panamá, que aumentó el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC).

Fuerte recuperación del empleo formal privado en el eje canalero

Se estima que hubo una importante recuperación de empleos formales en la economía (+73,733) luego de la fuerte caída registrada entre agosto 2023 y octubre 2024 (-41,522),

99 % de la expansión del empleo formal en el 2025 ocurrió en el eje canalero (Panamá, Panamá Oeste y Colón), en tanto que, con la excepción de Darién, hubo contracción de empleos formales privados en todas las Provincias del país. La mayor pérdida de empleos formales privados se registró en Chiriquí (-12,900)

Importante reducción de empleos agrícolas

Se calcula que entre octubre 2024 y septiembre 2025 se perdieron 60,066 empleos agrícolas, entre ellos 21,734 empleos formales de la empresa privada. Estas cifras equivalen a la desaparición de 19 % de la Población Ocupada en la Agricultura y 25 % de sus empleos formales. Con la excepción de la Provincia de Panamá, hubo reducción de empleos agrícolas en todas las Provincias del país. 4 de cada 5 ellos ocurrieron en la Comarca Gnobe Bugle, Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas.

Esta tendencia se mantendrá, dado que según el Tratado de Promoción Comercial (TPC) entre Panamá y Estados Unidos, vigente desde 2012, a partir del 2026 productos como carne bovina deshuesada, maíz, carne de cerdo y leche fluida, experimentarán la eliminación total de aranceles de importación.

La huelga en contra de la empresa Chiquita Panamá y los cierres en contra de la Ley 462 de la Caja del Seguro Social (CSS) ocasionaron la pérdida de 11,143 empleos agrícolas formales en la Provincia de Bocas del Toro y la Comarca Gnobe Buglé.

La confianza comenzó a mejorar en el segundo semestre del 2025

A partir del segundo semestre del 2025 comenzaron a darse indicios de mayor confianza, en materia de inversión privada y consumo. Entre enero y noviembre 2025, los financiamientos bancarios al sector productivo aumentaron 8 % versus 2024, el consumo por mes en el segundo semestre fue $100 millones más que en el primer semestre y el promedio de nuevas contrataciones laborales tramitados mensualmente por Mitradel en la segunda mitad del año fue 17 % superiores al primer semestre.

Según cifras del INEC, en el 2025 la entidad tramitó 309,610 nuevos contratos laborales, 30,748 (11 %) más que la cifra alcanzada en el 2024 (278,862), aunque todavía por debajo de los 378,495 procesados en el 2019, año prepandemia.

Perspectivas para el 2026

4 de cada 5 nuevos contratos laborales tramitados por Mitradel en los últimos dos años (2024-2025) se originaron en 5 sectores: comercio, construcción, actividades de apoyo administrativo, hoteles & restaurantes e industria.

Esta tendencia se mantendrá en el 2026, con la adición de otras actividades de servicio, que tuvieron un fuerte repunte en el 2025, muy en particular en lo relacionado con reparación y mantenimiento, ante la expectativa de un incremento en las actividades de apoyo a la minería y construcción a corto plazo.

En resumen, hay claros indicios de mejora en los niveles de confianza en el clima para la inversión privada, que comienza a traducirse en una dinamización de las contrataciones laborales. Habrá que esperar la evolución de los próximos meses para confirmar que se trata de una tendencia sostenible.

Los jóvenes son 23 % de los trabajadores y la mitad de los desocupados del país, aportando además el 55 % de los nuevos desempleados generados en esos 11 meses. Pero más allá del análisis de las cifras, es importante entender qué pasó, qué está pasando y cuáles son las perspectivas a corto plazo”
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