Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
Industria del concreto espera repunte en 2026 con impulso de la ley de interés preferencial
- 08/04/2026 00:00
La industria del concreto en Panamá se prepara para un 2026 de recuperación, con expectativas de crecimiento moderado y un renovado impulso gracias a la ley de interés preferencial. Tras años de ajuste, el sector busca consolidar su resiliencia y aprovechar las oportunidades que ofrecen los proyectos públicos y privados, ante la necesidad de sostenibilidad y condiciones financieras más atractivas.
La directora ejecutiva de la Asociación Panameña de Productores de Concretos (APPC), Ana Raquel Ulloa, destacó que Panamá ha logrado posicionarse como referente regional en materia de infraestructura. “Cuando hablamos y participamos en congresos con otros países, resulta que Panamá tiene infraestructuras muy grandes y muy avanzadas comparadas con la región. El mayor ejemplo es el Canal de Panamá, pero también los edificios: tenemos infraestructuras y edificios muy altos que otros países no tienen”, subrayó.
Aunado a lo anterior, Ulloa destacó que Panamá ha desarrollado edificaciones de gran resistencia y calidad, lo que ha elevado su perfil internacional.
Sin embargo, reconoció que la producción nacional ha tenido altibajos en los últimos años, pero mantiene un potencial significativo: el 2022 fue uno de los mejores periodos recientes, con alrededor de 1.5 millones de metros cúbicos producidos. Pero en los años siguientes la cifra se redujo en casi 10%, cerrando 2025 con 1.3 millones de metros cúbicos, pese a que la capacidad instalada del país se estima entre 2 y 2.5 millones. “Estamos produciendo menos de la mitad de lo que podemos, pero confiamos en que este 2026 será mejor que el año pasado, siempre y cuando factores externos como la guerra y el precio del combustible no afecten los proyectos”, dijo.
Ulloa subrayó que la ley de interés preferencial ha sido un factor clave para dinamizar la construcción de viviendas, aunque aún falta la reglamentación que permita agilizar proyectos y dar mayor certidumbre al mercado.
Para la APPC, el reto es aprovechar este marco legal para estimular la demanda y, al mismo tiempo, avanzar hacia una producción más sostenible, con tecnologías de bajo CO2₂ y sistemas de reciclaje de agua que ya se están implementando en el país.
El comportamiento que pueda generar la ley de interés preferencial será también un factor rebote para varias industrias que forman parte de la construcción. La presidenta de la Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces (Acobir), Katherin Reyes Espino, reconoció que el mercado ha mostrado señales de desaceleración, lo que plantea desafíos inmediatos para el sector. “Para dinamizar la industria tenemos que sentarnos con el Órgano Legislativo y con todos los actores para poder llevar adelante oportunidades reales al público en general, al panameño para que pueda optar y obtener ese sueño de la casa propia, así como también atraer inversión extranjera que tenga credibilidad en nuestro país”, afirmó Reyes Espino, recalcando en la importancia de un diálogo abierto entre el sector privado, el gobierno y los actores financieros para garantizar acceso a vivienda y atraer inversión extranjera.
Para Acobir, el reto es doble: asegurar que los panameños puedan acceder a una vivienda propia mediante mecanismos de financiamiento accesibles y consolidar la confianza de los inversionistas internacionales en el mercado inmobiliario panameño.
La presidenta de la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), Irene Orillac de Simone, proyectó que la recuperación del sector dependerá de dos factores: una eventual reducción sostenida de los intereses y la estabilidad de los programas de interés preferencial, fundamentales para estimular el mercado residencial. Orillac advirtió que las altas tasas de interés han limitado la demanda de viviendas y han afectado directamente la capacidad de las familias para acceder a créditos hipotecarios.
“Cuando el costo del financiamiento aumenta, las cuotas mensuales también suben; esto reduce la capacidad de muchas familias para calificar a un crédito hipotecario o las obliga a posponer la decisión de compra”, afirmó Orillac, proyectando un crecimiento económico cercano al 5% para 2026, impulsado principalmente por proyectos de infraestructura pública y desarrollos comerciales.