Industria del concreto introduce nueva evaluación técnica

El sello busca resaltar las buenas prácticas de la industria en materia de calidad del concreto, cumplimiento de leyes aplicables, seguridad y salud ocupacional, así como protección ambiental

La industria del concreto en Panamá dio un paso hacia la estandarización y la transparencia con la introducción del sello CERTCON, un sistema de evaluación independiente que busca elevar los estándares de calidad, seguridad y sostenibilidad en el sector.

La Asociación Panameña de Productores de Concreto (Apacreto) anunció que siete plantas productoras recibieron este distintivo, convirtiéndose en las primeras en el país en contar con una certificación técnica que revisa aspectos clave de su operación.

El reconocimiento se dio en un momento en que la construcción intenta recuperar dinamismo tras años de desaceleración. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), los permisos de construcción aprobados en enero de 2026 superaron los $115 millones, con el distrito de Panamá concentrando la mayor parte de la inversión.

Detrás de estas cifras se encuentra un elemento que rara vez ocupa el centro del debate público: la calidad del concreto, insumo fundamental en la construcción de puentes, hospitales, edificios residenciales y carreteras. Su resistencia y durabilidad influyen directamente en los costos finales de las obras y en la seguridad de las estructuras.

Las instalaciones certificadas se ubican en la ciudad de Panamá y el área Este, zonas de alta actividad constructiva, e incluyen a Alia en Las Mañanitas, Bayano en Juan Díaz, Cementos Progreso en Tocumen, Concretex en Las Mañanitas, Concretos del Sol en Brisas del Golf, Cosalo en Pradera Azul y Hormigón Express en Llano Bonito.

Ana Raquel Ulloa, directora ejecutiva de Apacreto, subrayó que el sello busca resaltar las buenas prácticas de la industria en materia de calidad del concreto, cumplimiento de leyes aplicables, seguridad y salud ocupacional, así como protección ambiental.

“El sello CERTCON es como una certificación ISO, pero aplicada a la industria del concreto. Queríamos un sistema que evaluara desde las pruebas a los materiales hasta la capacitación de los trabajadores y conductores de los camiones mezcladores. Es la primera etapa: ahora revisamos los procesos dentro de las plantas, y en dos años esperamos incluir también la cadena de transporte, para garantizar que el concreto que sale de la planta sea el mismo que llega a la obra”, explicó Ulloa.

La ejecutiva detalló que el programa se inspira en prácticas internacionales, como las aplicadas en Estados Unidos por la National Ready Mixed Concrete Association (NRMCA), y responde a la necesidad de contar con un referente técnico propio en Panamá.

El proceso de evaluación revisa cuatro áreas fundamentales: cumplimiento de normas legales y fiscales, condiciones de salud y seguridad ocupacional, procesos técnicos de producción del concreto —incluyendo manejo de materias primas y control de mezclas— y prácticas relacionadas con la protección ambiental.

Las inspecciones son realizadas por ingenieros independientes vinculados a gremios como la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC) y la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA). Ulloa aclaró que esta es apenas la primera etapa del sello, centrada en los procesos dentro de las plantas, y que la segunda fase incluirá la revisión de los vehículos que transportan el concreto, un aspecto crítico en Panamá debido al tráfico que puede alterar las condiciones del material entre la planta y la obra.

Lo Nuevo