La tensión del Medio Oriente podría aumentar el precio de la gasolina en Panamá
- 02/03/2026 12:41
Tras los eventos ocurridos este fin de semana en el panorama internacional, la Secretaría Nacional de Energía de Panamá (SNE) ha advertido sobre la incorporación de una “prima de riesgo” en el precio del petróleo, un factor que usualmente presiona al alza el costo de los combustibles a nivel global.
Esta prima no responde necesariamente a una escasez actual de crudo, sino a un “extra” que el mercado paga ante la posibilidad de que se encarezcan los fletes, los seguros o se interrumpan las rutas de suministro debido a la inestabilidad.
La institución explicó que este recargo funciona como un termómetro de la tensión política: si la situación se calma, el sobrecosto tiende a disiparse; de lo contrario, si el conflicto escala, la presión alcista se mantiene.
Aunque el mercado internacional ya siente este ajuste, la Secretaría aclaró que en Panamá el efecto no es instantáneo.
Esto se debe a que los precios de venta al público en el país se ajustan por periodos específicos y se calculan basados en el promedio de los precios internacionales y la logística local.
Por el momento, las autoridades consideran que es muy temprano para cuantificar con exactitud cuánto de esta presión internacional se trasladará al bolsillo del consumidor panameño.
Sin embargo, el mensaje es de cautela: de sostenerse la tensión en los mercados externos, el incremento se vería reflejado en los próximos ajustes de precios que anuncia el Gobierno Nacional cada quincena.
El panorama energético global ha dado un giro drástico tras la reciente escalada militar en Oriente Medio, lo que ha llevado a la Secretaría Nacional de Energía de Panamá a advertir sobre la incorporación de una “prima de riesgo” en el precio del petróleo.
Este factor, que ya presiona al alza los combustibles a nivel internacional, es un costo adicional que el mercado impone ante la incertidumbre: no porque falte crudo actualmente, sino por el temor real a interrupciones en el suministro y el encarecimiento de la logística global.
El núcleo de esta presión alcista reside en la vulnerabilidad de las rutas marítimas. El Estrecho de Ormuz, una vía estratégica controlada por Irán, es el paso por donde transita cerca del 20% al 30% del petróleo y gas natural licuado del mundo.
Los recientes ataques y el cierre parcial de esta ruta han generado nerviosismo en los mercados, ya que cualquier bloqueo total representaría una crisis energética de escala mundial.
Este lunes, los precios de referencia como el Brent y el WTI ya reflejaron incrementos de entre el 9% y el 10%, ubicándose cerca de los $80 y $73 por barril, respectivamente.
Además, ataques reportados a infraestructuras clave, como refinerías en Arabia Saudita y la suspensión de producción de gas en Qatar, agravan el escenario al amenazar la oferta disponible.