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¿Oportunidad o riesgo? El debate económico por la integración de Panamá al Mercosur
- 15/07/2026 00:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️La presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), Giulia De Sanctis, destacó este martes 14 de julio la importancia de que Panamá saque el mayor provecho posible a su condición de Estado asociado del Mercado Común del Sur (Mercosur), al considerar que esta integración abre nuevas oportunidades para fortalecer la posición comercial y económica del país. Para la dirigente empresarial, la incorporación formalizada bajo la Ley No. 489 representa una ventana para definir estrategias que permitan capitalizar los beneficios de este acuerdo.
La evaluación técnica y comercial de esta integración será el eje central de la próxima Cena Anual por la Libertad Económica 2026, organizada por Apede.
A nivel gubernamental, la estrategia ha comenzado a materializarse en el terreno bilateral. El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, confirmó recientemente el lanzamiento de las negociaciones comerciales con Brasil y el avance de un proceso similar con Argentina, países con los que Panamá ya firmó los Términos de Referencia (TDR). No obstante, el alcance y la viabilidad de esta aproximación dividen el análisis de los especialistas en política exterior y comercio.
El debate técnico entre los expertos locales devela profundas discrepancias sobre las prioridades que debe trazar el país. Por un lado, se defiende la tesis de la conectividad de servicios; por el otro, se advierte sobre los peligros de una asimetría comercial no regulada.
Para el presidente de la Comisión de Libre Empresa, Emprendimiento y Comercio Exterior de Apede, Roberto Díaz, la discusión no debe enfocarse en el intercambio tradicional de mercancías. “Creo que en lo que tenemos que enfocarnos es en el hub porque no hay productos nuestros que puedan abastecer el mercado brasileño ni argentino. No hay, es que no existe”, afirmó.
Díaz sostuvo que la clave del negocio radica en articular la infraestructura panameña como puente estratégico de terceros mercados. “Nuestra mayor capitalización es cómo somos el hub entre estos cuatro países (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay países fundadores del Mercosur) y la Unión Europea, ahí es donde está la clave de negocio. Ni siquiera exportar o importar los productos, sino cómo hacemos ese ‘hubeo’, por decirlo de alguna manera, entre los cuatro países y la Unión Europea, creo que esa es la mayor capitalización que podemos sacar”, argumentó.
En esta misma línea, el abogado Adolfo Linares consideró como “positiva” la incorporación de Panamá como Estado Asociado al Mercosur al estimar que “puede traer mucha inversión a Panamá” y permitir que el país actúe como plataforma de distribución de productos industriales y agropecuarios de Sudamérica hacia Estados Unidos, Canadá y Europa.
Linares enfatizó que el acuerdo de incorporación otorga privilegios de manejo de carga, pero aclaró que “no podemos confundir las cosas... no es un tratado de libre comercio”.
Una perspectiva marcadamente distinta sostuvo el excanciller de la República, Francisco J. Álvarez De Soto F., quien advirtió que la condición de Estado asociado es una vinculación política y comercial que “no equivale a ingresar a la unión aduanera ni asumir todas las obligaciones institucionales, arancelarias y jurídicas del bloque”.
Álvarez De Soto F. argumentó que los países del Mercosur, particularmente Brasil y Argentina, son gigantes con escalas productivas inmensamente superiores a las locales. Y en sectores sensibles como carne, lácteos, granos, alimentos procesados y manufacturas, “una apertura mal diseñada puede generar presiones muy fuertes sobre productores nacionales que ya enfrentan altos costos internos, limitaciones de escala, problemas de financiamiento y rezagos de competitividad. Por tanto, hablar de cadenas de valor sin hablar de asimetrías productivas sería incompleto”, aseveró.
“Ser Estado Asociado puede tener valor político o diplomático, pero no debe confundirse con una apertura inmediata, automática o necesariamente beneficiosa para las cadenas de valor panameñas”, señaló el excanciller, quien considera que “antes de embarcarse en una estrategia compleja con Mercosur, el país (Panamá) debería invertir más energía institucional en aprovechar de manera efectiva la magnífica red de tratados comerciales que ya tiene suscritos”.
Frente a las advertencias sobre las asimetrías de producción, el Gobierno aseguró que los rubros sensibles han quedado totalmente excluidos de las mesas de votación y aranceles con el bloque sureño.
“Panamá ha dejado claro desde el principio que los productos sensitivos no forman parte de las negociaciones”, dijo Moltó a inicios de junio 2026, durante el XIII Congreso Nacional de Porcinocultores, afirmando categóricamente que los productos sensitivos panameños no están bajo discusión en el proceso de acercamiento comercial con el Mercosur.
Panamá formalizó su incorporación como Estado Asociado del Mercosur a través de la Ley No. 489 que aprueba el Acuerdo de Complementación Económica No. 76 entre los estados parte del Mercosur, signatarios del Tratado de Asunción y la República de Panamá, el cual fue suscrito en la ciudad de Montevideo, el 6 de diciembre de 2024.
A pesar de los diferentes matices del sector técnico, la hoja de ruta legal y gubernamental sigue su marcha. De Sanctis coincidió en que, para ejecutar el tratado, el paso ineludible es la negociación bilateral. “Así que no es que solamente somos parte del Mercosur como miembros asociados, para ejecutar como tal el tratado, hay que hacer los acuerdos bilaterales y negociar país por país”, señaló.
La presidenta de Apede reconoció que estas negociaciones tomarán tiempo, pues ahí se discutirá qué productos entrarán libres de aranceles, cuáles se protegerán y cuáles serán las ventajas recíprocas.
No obstante, remarcó la importancia de iniciar el proceso de la mano del sector privado. “Si no inicia, no se puede ni siquiera mantener como objetivo y como visión; y, por eso, celebramos ese inicio”. Sin embargo, “es un trabajo en el que todo el sector privado tiene que participar de manera activa en ese proceso, no se puede dejar al gobierno”.
La discusión de fondo sobre qué modelo de geografía económica y qué políticas de competitividad requiere Panamá se profundizará en la Cena Anual por la Libertad Económica, el próximo 23 de julio en el hotel Sheraton. El evento tendrá como conferencista principal a Nicolás Albertoni, exvicecanciller de Uruguay (2022-2025) e investigador del Georgetown University Americas Institute.
Albertoni presentará un análisis que trasciende la visión tradicional del tránsito logístico frente a la reconfiguración del comercio global. “Hoy ser un hub ya no significa únicamente estar en el centro de las rutas, significa también tener la capacidad de leer el cambio, anticipar nuevas redes económicas y salir activamente a buscar oportunidades”, sostuvo.
Según el planteamiento de Albertoni, robustecer vínculos con bloques como el Mercosur o el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) permitirá al país integrarse de mejor manera en las cadenas globales de valor y captar inversiones de alta calidad.
De acuerdo con Díaz, la disertación de Albertoni “nos debe empezar a guiar sobre cuál es la mejor conexión” y cómo el sector privado puede colaborar técnicamente con el sector público para maximizar los resultados de la incorporación como Estado Asociado del Mercosur.