La industria del concreto en Panamá se prepara para un año de recuperación en 2026, con expectativas de crecimiento moderado y un renovado impulso gracias...
- 28/12/2010 01:00
El anuncio de una de las empresas de generación eléctrica de aumentar el precio del megawatt (MW) de $69 a $115 (+67%) para la energía contratada en el 2011 nos obliga a prestarle mayor atención a la forma desregulada en que funciona un sector tan estratégico en nuestro país como lo es el sector eléctrico.
En Panamá el sector eléctrico tiene tres componentes, generación, transmisión y distribución. Por ley, El Centro Nacional de Despacho (CND) estima cuál será la demanda de electricidad para el semestre siguiente. Para ello cuenta con herramientas tecnológicas y personal muy eficiente que nos permiten calcular dicha demanda con un margen de error muy pequeño. Históricamente las estimaciones del CND han acertado con leves variaciones la demanda real futura.
Basados en estos cálculos del CND, cada semestre las empresas distribuidoras de energía licitan la energía que van a requerir para suplir a los consumidores privados y públicos.
A pesar de que la ley establece que estas empresas deben contratar toda la energía que necesiten, existe una cláusula que les permite comprar en el mercado ocasional o ‘spot’ cuando la demanda supere la oferta contratada. Debido al principio de oferta y demanda, la energía que se compra en dicho mercado ocasional se vende mucho más cara que la que se contrata por licitación con varios meses de antelación.
A pesar de contar con estimaciones de la demanda futura casi exactas por parte del CND, las empresas de distribución eléctrica no compran el 100% de la energía por licitación, sino que llaman a licitación por montos menores a los estimados de modo tal que cuando las empresas generadoras oferten siempre quedará una porción de la demanda sin suplir, por ejemplo para el próximo semestre la empresa EDEMET ha anunciado que requiere comprar un excedente de 80%. Dada esta ‘inusitada’ demanda agregada, adivine usted quién ofrece ahora la misma energía, producida en los mismos lagos, explotando la misma concesión, pero ahora a precios de mercado ocasional? Exactamente! Las mismas empresas generadoras! Aumentando desde un 50% hasta un 98% el costo por MW.
Esto ocurrirá siempre mientras no se castigue la ineficiencia de las empresas distribuidoras que se han convertido en unas meras pasadoras de costos porque nadie las obliga a comprar la energía eficientemente. Igualmente mientras las empresas generadoras no oferten toda la energía que son capaces de generar con una concesión que les dio el Estado para eso, para generar y no para especular. Ante el aumento injustificado de la energía eléctrica el Estado debe primero investigar y castigar ejemplarmente la conducta de Cartel existente entre las empresas de generación y distribución eléctrica además modificar la actual legislación permisiva antes de promover la construcción apurada de nuevas hidroeléctricas sin prever el impacto que las mismas pueden tener en nuestro ambiente. OPINIÓN