Se efectuan gestiones para salir de la lista de países que no combaten la pesca ilegal y que Panamá pueda seguir exportando mariscos a la UE
- 13/05/2026 00:00
El Congreso Mundial de Zonas Francas que se inaugura este miércoles, en ciudad de Panamá, reunirá a más de 1,500 expertos provenientes de 93 países, convirtiendo al país en epicentro de un debate global sobre el futuro de las cadenas de suministro, la logística y la manufactura.
En este contexto, Cesare Zingone, director del board de la Organización Mundial de Zonas Francas (WFZO), destacó el papel estratégico de Panamá como hub logístico de las Américas y subrayó que la coyuntura internacional abre nuevas oportunidades para la región.
Según explicó, el mundo atraviesa transformaciones profundas en términos de geopolítica y comercio, y este congreso busca analizar esas tendencias y proyectar el futuro de la industria.
Zingone enfatizó que la inteligencia artificial y la automatización están redefiniendo la manufactura, y que las zonas francas deben adaptarse a estos cambios para seguir siendo pilares de la economía mundial.
Recordó que cerca de un tercio de los productos que se comercializan globalmente provienen de zonas francas, donde trabajan más de 100 millones de personas en unas 5,000 zonas económicas especiales, de las cuales 700 se ubican en América Latina.
El directivo también se refirió al impacto del conflicto en Medio Oriente sobre las zonas francas, especialmente en Dubai, sede de la WFZO, donde las operaciones portuarias y aeroportuarias se han visto afectadas.
Reconoció que la crisis ha tenido repercusiones en los precios del petróleo y en los costos de manufactura, aunque señaló que la inflación en Estados Unidos, que supera el 3%, refleja que el impacto ha sido contenido hasta ahora.
Aun así, advirtió que las empresas están replanteando sus cadenas de suministro, buscando modelos más cortos y cercanos a los mercados finales, lo que abre una ventana de oportunidad para Panamá y Centroamérica.
En ese sentido, destacó la tendencia del nearshoring, que favorece a países con ubicación estratégica como Panamá, capaz de ofrecer alternativas logísticas en medio de la incertidumbre global.
Zingone subrayó que Panamá cuenta con una legislación que permite el desarrollo de zonas francas y que, aunque tradicionalmente ha tenido una vocación logística, la manufactura y los servicios están creciendo con fuerza.
Consideró que el futuro es especialmente prometedor en el ámbito de los servicios, donde el país puede consolidarse como un destino atractivo para la inversión.
Sin embargo, reconoció que el capital humano sigue siendo un reto en América Latina, y explicó que la normativa panameña permite la incorporación temporal de profesionales extranjeros para fortalecer el sector y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo de talento local.
El directivo comentó que en un escenario marcado por la volatilidad internacional, las zonas francas no son un nicho, sino un componente esencial de la economía global, y que Panamá está llamado a jugar un papel clave en la reconfiguración de las cadenas de suministro y en la atracción de nuevas inversiones desde el ‘nearshoring’.
El ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, destacó que Panamá cuenta con la segunda zona franca más grande del mundo y con diversos regímenes, tanto privados como mixtos, como el caso de Panamá Pacífico, lo que genera interés internacional en conocer cómo el país gestiona su modelo y en establecer intercambios con otras zonas francas.
Moltó subrayó que el objetivo de Panamá es expandir el comercio hacia todas las latitudes y que este congreso permite compartir experiencias y aprender de otros países.
Añadió que la presencia de delegaciones de España y Perú, con quienes sostuvo reuniones bilaterales, refleja el interés en fortalecer las relaciones comerciales y explorar nuevas oportunidades de cooperación