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- 12/07/2021 12:25
La pandemia de la covid-19 empeoró brutalmente el hambre mundial, advirtió este lunes 12 de julio las Naciones Unidas en su recién publicado informe “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo”.
Esta es la primera evaluación mundial en su género, realizada en tiempos de pandemia por el organismo, una publicación conjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El informe alertó que en 2020 el hambre se disparó en términos tanto absolutos como relativos superando al crecimiento demográfico: se estima que el año pasado padeció subalimentación cerca del 9.9 % de la población total, frente al 8.4 % registrado en 2019.
El año pasado cerca de la décima parte de la población mundial estaba subalimentada, lo cual puede suponer hasta 811 millones de personas, aunque todavía no se ha cartografiado por completo el impacto de la pandemia.
De acuerdo con la FAO, aunque antes de la pandemia ya se había avisado al mundo de que el hambre se propagaba y se estancaban los progresos en materia de nutrición, poniendo en juego la seguridad alimentaria de millones de personas, entre ellas muchos niños, en muchas partes del mundo la pandemia ha desencadenado recesiones brutales y puesto en peligro el acceso a los alimentos.
Especificó que así ocurría especialmente en los países afectados por conflictos, condiciones climáticas extremas u otros debilitamientos de la economía o sometidos a un alto grado de desigualdad, todo lo cual se presenta en el informe como factores principales de la inseguridad alimentaria que, a su vez, interactúan unos con otros.
Más de la mitad de la población subalimentada (418 millones de personas) vive en Asia; más de un tercio (282 millones) vive en África, y una proporción inferior (60 millones) vive en América Latina y el Caribe.
Sin embargo, el aumento más acusado del hambre se registró en África, donde la prevalencia estimada de la subalimentación (21% de la población) supera en más del doble a la de cualquier otra región.
"Lamentablemente, la pandemia sigue revelando deficiencias en nuestros sistemas alimentarios que amenazan la vida y los medios de subsistencia de personas de todo el mundo", afirman en el prólogo de este año los jefes de los cinco organismos de las Naciones Unidas.
El estudio arroja que el año 2020 también fue sombrío en relación con otras mediciones. Globalmente, más de 2,300 millones de personas (el 30 % de la población mundial) carecieron de acceso a alimentos adecuados durante todo el año: este indicador, conocido como prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave, se disparó en un año tanto como en los cinco años anteriores combinados. La desigualdad de género se agudizó: en 2020, por cada 10 hombres que padecían inseguridad alimentaria, había 11 mujeres que la padecían (frente a 10,6 en 2019).
Persistió la malnutrición en todas sus formas, que se cobró un precio alto entre los niños: se estima que en 2020 más de 149 millones de menores de 5 años padecieron retraso del crecimiento (su estatura era demasiado baja para su edad); más de 45 millones padecieron emaciación (su delgadez era excesiva para su altura), y casi 39 millones sufrieron sobrepeso.
Según la FAO, no menos de 3,000 millones de adultos y niños seguían sin poder acceder a dietas saludables, en gran parte a causa de los costos excesivos. Casi un tercio de las mujeres en edad reproductiva padece anemia. A escala mundial, añadió pese a los avances en algunos aspectos (por ejemplo, se alimenta a más niños pequeños exclusivamente con leche materna), el mundo no va camino de cumplir para 2030 las metas correspondientes a ninguno de los indicadores en materia de nutrición.
Para las Naciones Unidas, la cifra es indicio de que será preciso un esfuerzo tremendo para que el mundo cumpla su promesa de poner fin al hambre para 2030.
"El año en curso ofrece una oportunidad singular de promover la seguridad alimentaria y la nutrición mediante la transformación de los sistemas alimentarios en el marco de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre los Sistemas Alimentarios, la Cumbre sobre Nutrición para el Crecimiento y el 26.º período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que tendrán lugar próximamente", afirmaron los cinco jefes.
"Los resultados de estos acontecimientos, determinarán [...] la segunda mitad del Decenio de las Naciones Unidas de Acción sobre la Nutrición”, compromiso mundial en materia de políticas todavía pendiente de cuajar, expresaron conjuntamente.