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Pesca industrial enfrenta el reto de reducir la captura incidental de aves marinas
- 05/11/2026 12:13
La pesca industrial enfrenta el desafío de reducir su impacto sobre las aves marinas. Una evaluación internacional sobre las interacciones entre estas especies y la pesca de pelágicos con palangre estima que esta actividad captura incidentalmente al menos 30,000 aves al año en el hemisferio sur.
El estudio, realizado por la Comisión para la Conservación del Atún de Aleta Azul del Sur (CCSBT), con el apoyo del proyecto de túnidos del Programa de Océanos Comunes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), reúne información pesquera y datos sobre aves marinas de distintos países y organizaciones del hemisferio sur.
Para elaborar la evaluación, los investigadores analizaron 10,000 millones de anzuelos de pesca y cerca de 10,000 capturas de aves marinas registradas mediante observaciones. El análisis también permitió identificar las zonas con mayor riesgo de captura incidental: el mar de Tasmania, el océano Índico meridional y el Atlántico sudoriental.
La evaluación mide el impacto relativo de esta actividad considerando tanto la vulnerabilidad de las especies a la captura como el tamaño de sus poblaciones, con el propósito de aportar evidencia científica para orientar las decisiones de gestión pesquera y conservación.
Manuel Barange, subdirector general y director de la División de Pesca y Acuicultura de la FAO, destacó el valor de integrar información pesquera, científica y de gestión para impulsar medidas de conservación más eficaces y específicas. “Se ha realizado un esfuerzo colaborativo inmenso que demuestra el valor de conjugar los datos sobre la pesca, la información científica sobre las aves marinas y el conocimiento en gestión para promover una acción más eficaz y específica en materia de conservación”, afirmó.
Según Barange, los resultados ofrecen a los responsables de la gestión pesquera una base empírica más sólida para orientar las iniciativas de mitigación y supervisión, así como para reducir la mortalidad de las aves marinas.
“Los resultados contribuirán además a las medidas que están adoptando las organizaciones regionales de ordenación pesquera, los gobiernos, la industria y otros asociados con el objetivo de reducir la pesca incidental de aves marinas”, subrayó.
Por su parte, Jonathon Barrington, secretario ejecutivo del Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles, advirtió que la captura incidental continúa representando una amenaza para algunas especies.
“La escala de la captura incidental de aves sigue siendo considerable y compromete la capacidad de supervivencia de algunas especies. Los albatros y los petreles son las aves marinas más amenazadas del mundo, y algunas especies se encuentran en peligro crítico”, declaró Barrington.
Dominic Vallieres, secretario ejecutivo de la CCSBT, también destacó la importancia de la evaluación y la inversión realizada para avanzar hacia resultados de gestión que consideren el impacto de la actividad pesquera sobre el ecosistema. “Los miembros de la Comisión han realizado una inversión considerable en esta labor a fin de promover resultados de gestión que tengan más en cuenta el ecosistema general”, señaló.
Medidas para reducir la captura incidental
El proyecto de túnidos del Programa de Océanos Comunes trabaja con 25 organizaciones, entre ellas organismos regionales de ordenación pesquera, representantes de la industria, organizaciones no gubernamentales y otros asociados, para fortalecer la aplicación de medidas destinadas a reducir las interacciones entre las aves marinas y los artes de pesca.
Entre las principales herramientas de mitigación figuran las cortinas de cuerdas, que mantienen a las aves alejadas de los anzuelos con cebo; los reinales con plomos y el calado nocturno. Estas medidas ofrecen mejores resultados cuando se aplican de manera conjunta.
También se han desarrollado dispositivos de protección que envuelven los anzuelos hasta que alcanzan una profundidad fuera del alcance de las aves marinas, una técnica que ha demostrado una alta eficacia para reducir las capturas incidentales.
A estas acciones se suman los programas de observadores a bordo y los sistemas de seguimiento electrónico, que permiten recopilar información sobre las interacciones entre las embarcaciones pesqueras y las aves. Estos mecanismos también contribuyen a mejorar la transparencia y el cumplimiento de las regulaciones.
En colaboración con BirdLife International, el proyecto de túnidos del Programa de Océanos Comunes ayudó a establecer en Fiji un programa de divulgación portuaria que trabaja directamente con los pescadores para promover la adopción de medidas de mitigación. La iniciativa también impulsa la ampliación de este modelo a Indonesia.
Asimismo, el proyecto apoyó a la CCSBT en el fortalecimiento de su capacidad de seguimiento electrónico.
Ciencia para orientar la gestión pesquera
La evaluación utilizó el marco SEFRA (evaluación explícita en términos espaciales del riesgo de las pesquerías) para cuantificar el riesgo de captura incidental de aves marinas asociado a la pesca de pelágicos con palangre al sur del ecuador, durante el período comprendido entre 2012 y 2023.
El análisis integró información de observadores procedentes de seis miembros de la CCSBT y de Brasil, junto con datos sobre la distribución espacial y temporal de las aves marinas.
Entre las especies que registraron efectos particularmente importantes figuran el albatros errante de Gibson, el albatros de Ámsterdam, el albatros de Tristán, el albatros pico fino del Atlántico y el albatros oscuro.
Stephanie Borelle, coordinadora regional marina y del Pacífico de BirdLife International, quien participó en la evaluación, señaló que todavía se requieren mayores esfuerzos para reducir la captura incidental.
La especialista insistió en la necesidad de intensificar la aplicación de medidas de conservación respaldadas por la ciencia y garantizar que los miembros hagan cumplir las regulaciones vigentes en sus flotas.