Aumento de las subvenciones pone en riesgo la estructura

En un año, las subvenciones aumentaron 19%, es decir, $251 millones.

En cinco años, el gobierno desembolsó $6,287.2 millones en en ayudas de carácter asistencial, lo que en promedio representa $1,257.4 millones, un cifra que es similar a los aportes anuales del Canal de Panamá. En sólo un año, entre 2013 y 2014, los subsidios aumentaron un 19% ($251 millones).

Un grupo de economistas consultados por La Estrella de Panamá considera que los subsidios hay que reducirlos paulatinamente para evitar que la estructura colapse. ‘La política no tiene que ser permantente’, aseguran los expertos.

. ¿Qué se subsidia en Panamá? Casi todo. Hay apoyos económicos para la compra de viviendas, para los adultos mayores, para los estudiantes, para los discapacitados, para las familias que viven en pobreza extrema, para las exportaciones, para el transporte y hasta para los partidos políticos.

Los más conocidos son los que ‘supuestamente’ están destinados para aliviar las cargas de los hogares. Estos representaron para el 2014 $735.4 millones .

Estas ayudas fueron desglosadas de la siguiente manera: Beca Universal $105.5millones; Red de Oportunidades $46.7 millones; Fondo Solidario de Viviendas $16.8 millones; Asistencia a Adultos mayores de 65 años $ 126.6 millones; subsidios eléctricos $294.9 millones; gas licuado $87.2 millones; útiles escolares gratuitos $40 millones; el programa Ángel Guardián $7.9 millones y transporte público $9.8 millones.

Sin embargo, el monto total de los subsidios sobrepasó los $1,500 millones, tomando en cuenta los del agro, las empresas y la seguridad social.

En 2010 los subsidios representaron $951.1 millones. Para el 2011 aumentaron a $1,167.5 millones. En el 2012 llegaron a $1,251.2 millones. Para 2013 la tendencia ascendente de los subsidios continuó, alcanzando los $1,333 millones. Para 2014, un año electoral, los apoyos sociales se dispararon hasta $1,584.4 millones, un aumento de 19%, con relación al año previo.

El economista Adolfo Quintero señaló que el concepto y el monto de los subsidios se ha distorsionado, ‘se están dando desde el punto de vista del populismo político’.

Quintero agregó que el Estado no podrá soportar el incremento de los subsidios, al referirse al 47% de la población informal que en el futuro, según él, tendrá que aplicar al programa de asistencia 120 a los 65 años.

LA ERA DE LOS SUBSIDIOS

El inicio de la era de subsidios arrancó con el gobierno de Martín Torrijos (2004-2009). La ‘Red de Oportunidades’, una estrategia para insertar a las familias en situación de pobreza en la dinámica del desarrollo social, otorgándoles transferencias bimensuales de $100 y el Plan para Seguridad Alimentaria y de Nutricional (Senapan), que busca reducir la desnutrición a través de bonos de alimentos de $100 bimensuales, fueron los programas insignia para el combate de la pobreza.

Paulatinamente, han aumentado, convirtiéndose en una pesada carga para las finanzas del Estado, que no produce resultados porque la desigualdad social persiste como una enfermedad que no tiene cura, señaló el economista Juan Jované.

Al llegar Ricardo Martinelli (2009-2014), se crearon tres nuevos subsidios: la ‘Beca Universal’, para reducir la deserción escolar, que entregaba $20 mensuales a cada estudiante; ‘100 a los 70’, para proteger a los ancianos de los riesgos sociales y ‘Ángel guardián’, que ofrece $160 bimensuales a personas con discapacidad.

La llegada de Juan Carlos Varela a la Presidencia (2014) no hizo la diferencia. El nuevo mandatario aumentó la ‘Beca universal’ a $270 para las escuelas primarias, $360 para la premedia y $450 para la educación media. Además, cumplió su promesa de campaña de aumentar el monto ($120) y reducir la cobertura (65 años) del programa para adultos mayores.

MILLONES, EN SACO ROTO

Durante el último quinquenio, los subsidios destinados a la lucha contra al pobreza fueron otorgadas de forma arbitraria, bajo criterios políticos y sin controles para identificar el impacto que tenía este respaldo económico en la sociedad, explicó Alcibiades Vásquez, ministro de Desarrollo Social, durante una entrevista previa con La Estrella de Panamá.

El decano de la Facultad de Economía de la Universidad de Panamá (UP), Rolando Gordón, coincide con Vásquez. ‘Las subvenciones se han dado de manera generalizada, sin hacer un estudio, ni antes ni después, sobre las personas que las han recibido’, dice el catedrático.

Gordón advierte ‘que no se puede seguir con este relajo de dar subsidios a todo el mundo. Hay que dárselo a quienes lo necesiten y condicionados’, detalló .

Considera que los subsidios sólo han contribuido a reducir la pobreza de forma ‘artificial’, si se retiran las personas vuelven al mismo estado.

Quintero, por su parte, aseguró que las subvenciones o transferencias se justifican tomando en cuenta que el país se encuentra entre los 19 con peor distribución de las riquezas, sin embargo, deben estar focalizados y ‘no pueden ser para siempre’. Los que están dirigidos al combate de la pobreza deben contribuir a mejorar las condiciones de vida de las familias en un promedio entre 5 y 10 años, dijo.

Los proyectos sociales, dirigidos al combate de la pobreza, en principio contribuyen a reducir los gastos de consumo en los hogares a través de la mejora de los ingresos, pero el efecto a largo plazo es que las familias puedan transcender de la condición de pobreza a través de la acumulación de capital humano en las nuevas generaciones, explicó el director de la política Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Leonardo Pinzón.

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SUBSIDIOS EN 2014

En un año electoral, los subsidios aumentaron un 19%.

$1,333

millones representaron los subsidios en 2013, según el informe Cuenta General del Tesoro del MEF.

$1,584

millones representaron los subsidios en 2014, según el informe Cuenta General del Tesoro del MEF.

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