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24 de Jan de 2021

América

Regresa toque de queda en Tegucigalpa

BRASILIA. El Gobierno de facto de Honduras, presidido por Roberto Michelleti, volvió a decretar un toque de queda en la capital, menos ...

BRASILIA. El Gobierno de facto de Honduras, presidido por Roberto Michelleti, volvió a decretar un toque de queda en la capital, menos de dos semanas después de levantar el toque a nivel nacional impuesto desde que el presidente Manuel Zelaya fuera derrocardo por los militares el pasado 28 de junio.

El toque de queda actual rige en la capital del país entre las 22.00 y las 05.00 hora local, y responde a violentas manifestaciones entre seguidores de Zelaya y la policía en las calles de la capital hondureña.

Las manifestaciones siguieron ayer, cuando unos 5,000 seguidores del depuesto presidente de Honduras, protestaron en las cercanías de la Casa Presidencial sin que se registraran incidentes, para, posteriorente, dirigirse hacia el centro de la capital hondureña, donde se encuentra la sede del Legislativo. Antes de llegar al Parlamento, la protesta fue disuelta por policías y militares que se llevaron a una veintena de detenidos.

Mientras, en Brasil, el depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, elogió el apoyo de este país a su restitución en el cargo, pero reclamó que Estados Unidos puede “hacer más” para presionar al gobierno golpista en el país centroamericano.

“Estados Unidos ha mantenido una posición firme, pero puede hacer más porque 70% de la economía de Honduras se hace con Estados Unidos, que puede apretar fácilmente a los golpistas y revertir ese mal ejemplo para América Latina”, declaró en una entrevista con la estatal TV Brasil.

Zelaya habló con la televisora horas antes de reunirse con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, como parte de su gestión internacional para afianzar el apoyo latinoamericano contra su destitución.

“Brasil ha sido firme, tanto el canciller (Celso) Amorim como el presidente Lula han sido firmes en la condena (del golpe), en el no reconocimiento de los golpistas y en la petición de mi restitución”, agregó Zelaya.

El mandatario derrocado fue recibido con honores militares propios de un jefe de estado.

Consultado sobre la situación interna de Honduras, Zelaya trazó un cuadro marcado por la represión, la muerte de manifestantes y la violación de los derechos humanos, y negó que pretenda negociar con el gobierno golpista.