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28 de Oct de 2020

América

Pacto de bases de EEUU está vinculado al petróleo

PANAMÁ. El embajador de Venezuela en Panamá junto a dos diputados venezolanos y el representante venezolano ante el Parlamento Latinoam...

PANAMÁ. El embajador de Venezuela en Panamá junto a dos diputados venezolanos y el representante venezolano ante el Parlamento Latinoamericano aseguraron el viernes en una conferencia de prensa que la presencia de bases de Estados Unidos en Colombia responde al interés del “imperio” en los recursos naturales de la región, y no el combate al narcotráfico, como alegan estos países.

“Sabemos que nada tiene que ver con el enfrentamiento y el combate a la producción y tráfico de drogas y estupefacientes,” señaló el diputado Geovanni J. Peña. “Se desveló el plan (militar de Colombia con EEUU), toda América sabe el plan, y sabe que la presencia de las bases militares obedecen y atienden otros objetivos.”

Según el diputado, el acuerdo tiene tres objetivos: el de seguir militarizando el continente americano, el de controlar los recursos y biodiversidad de la región para solventar la crisis económica, financiera y alimentaria, y el de frenar las corrientes progresistas que se inscriben en el socialismo como es el movimiento bolivariano en Venezuela.

El diputado Braulio José Álvarez coincidió con esta tesis, agregando que la presencia militar de Estados Unidos en el continente es parte de “su política de preservación y desarrollo”, y que las bases acercarían a los EEUU a las riquezas del continente, y en el caso de Venezuela, al petróleo.

Álvarez criticó al presidente colombiano Álvaro Uribe por no proveer garantías de que, desde las bases en Colombia,- no se producirá una invasión a un país hermano. “¿Si un presidente no asegura que no va a haber un ataque a un vecino, que te esta diciendo? Te está asegurando la posibilidad de una guerra,” dijo el diputado.

Si violan el territorio venezolano, “defenderemos nuestra soberanía, nuestra patria, nuestra dignidad,” sentenció por su parte, el embajador Jorge Luis Durán, quien advirtió que las bases son una amenaza para las democracias del continente, y que Venezuela tiene un componente armado que ha venido actualizando para su defensa.

El representante venezolano ante el Parlamento Latinoamericano, Amílcar Figueroa, indicó que la iniciativa no es más que “una política (de EEUU) para tratar de recomponer una hegemonía histórica sobre nuestro continente”.

A su parecer, el conflicto suscitado por el acuerdo saca a la luz la perfecta congruencia de intereses que surge del cruce entre “los intereses hegemónicos de los EEUU” y “la falta de voluntad política colombiana para buscarle una salida al conflicto” interno del país.

El diputado Figueroa sostuvo que para combatir el narcotráfico “no se necesita instalaciones militares con el poder ofensivo de las instalaciones que se están creando” sino la negociación política.

“Acá mismo en Centroamérica hubo serios conflictos armados en la década de los 80 y se fue al terreno de la negociación política, de los acuerdos de paz. El resultado fue la restauración del sistema democrático en la región,” concluyó Figueroa.

El polémico acuerdo entre Bogotá y Washington ha sido cuestionado por varios países y motivó la convocatoria de una cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) el pasado 28 de agosto en Bariloche (Argentina).