Temas Especiales

04 de Dec de 2020

América

Sin jefe de política para Latinoamérica

Cuando el ex presidente Bill Clinton, el presidente de Costa Rica Óscar Arias y altos funcionarios de todo el continente se reunieron el...

Cuando el ex presidente Bill Clinton, el presidente de Costa Rica Óscar Arias y altos funcionarios de todo el continente se reunieron el martes en Miami para la Conferencia de las Américas, uno de los temas discutidos fue seguramente si hay alguien a cargo de la política de Estados Unidos para Latinoamérica.

El funcionario nominado por el presidente Barack Obama para el cargo de jefe de la oficina de asuntos hemisféricos del Departamento de Estado, Arturo Valenzuela, todavía no ha sido confirmado por el Senado. Por lo tanto, de las seis oficinas regionales del Departamento de Estado, la de América Latina es la única que aún no tiene un funcionario a su cargo designado por Obama. Otra designación diplomática clave de la administración Obama, la del actual jefe de asuntos hemisféricos del Departamento de Estado, Thomas Shannon, como embajador estadounidense en Brasil, también ha sido bloqueada en el Senado.

El senador republicano Jim De Mint, un conservador de Carolina del Sur, ha bloqueado tanto la confirmación de Valenzuela como la de Shannon para protestar por la manera en que el gobierno de Obama ha manejado la crisis de Honduras.

“Es un problema”, me dijo Jeffrey Davidow, quien ocupó el cargo de jefe de asuntos hemisféricos del Departamento de Estado y actualmente dirige el Instituto de las Américas, con sede en La Jolla, California. “Estamos sin un nuevo subsecretario de estado que ha sido designado para implementar las políticas de la nueva administración, y sin un embajador destinado al país más importante de la región”.

Davidow, quien es muy cercano al gobierno de Obama, me dijo que “la actitud de DeMint es absolutamente contraproducente” en medio de la crisis de Honduras. Washington necesita una voz visible que represente al gobierno de Obama en las negociaciones diplomáticas en curso, y un embajador en Brasil, que es un país clave en la crisis de Honduras desde que el depuesto presidente Manuel Zelaya se refugió en la embajada brasileña en Honduras.

A fines de la semana pasada, llamé al senador De Mint, y le pregunté por cuánto tiempo más planea demorar estos dos nombramientos.

“No voy a levantar el bloqueo a estas nominaciones hasta que EEUU llegue a un acuerdo con el gobierno hondureño para reconocer las elecciones en Honduras (el 29 de noviembre) y restablezca la ayuda externa que ha sido suspendida a ese país”, me dijo DeMint.

“El gobierno de Obama sigue insistiendo en su equivocado discurso de que lo que ocurrió en Honduras fue un golpe militar, cuando los hechos y la documentación dejan bien claro que el gobierno hondureño actuó tal como lo establece su propia Constitución”, agregó DeMint.

¡Mmmm! ¿Y qué dicen sobre esas acusaciones demócratas según los cuales está irresponsablemente obstaculizando la política estadounidense en la región? “Ellos [los demócratas] están demostrando muy poco respeto por la Constitución hondureña”, dijo DeMint. “EEUU se está aliando con [Raúl] Castro, [Daniel] Ortega y [Hugo] Chávez en esta situación”.

Funcionarios del gobierno de Obama rechazan la especulación de que no hay nadie a cargo de la política estadounidense para la región. Shannon, un respetado diplomático que ha estado a cargo de la oficina de asuntos hemisféricos desde hace casi cuatro años, sigue a la cabeza del despacho, afirman.

Sin embargo, otras fuentes diplomáticas dicen que aunque Shannon sigue al frente, ha mantenido un bajo perfil durante los últimos meses, evitando complicar aún más su confirmación en el Senado.

Mi opinión: Lo que está haciendo el senador DeMint es politiquería barata. No creo que DeMint, quien nunca se destacó por su preocupación por los asuntos latinoamericanos, hubiera bloqueado nominaciones de funcionarios a cargo de otras regiones del mundo que la mayoría de los congresistas consideran más importantes.

Es cierto que en el pasado los demócratas han bloqueado confirmaciones de funcionarios nominados por presidentes republicanos, usando el mismo tipo de pretextos. Pero si DeMint quiere cambiar la política de Obama en Honduras, debería tratar de conseguir los votos necesarios en el Congreso para cambiar la postura de Estados Unidos.

Bloquear las nominaciones es privar al Departamento de Estado de los recursos humanos y el peso político necesarios para enfrentar las crisis en la región. Es una actitud irresponsable, y bastante necia.