Temas Especiales

28 de Mar de 2020

América

Trío de EEUU gana Nobel de Medicina

ESTOCOLMO. El centésimo Premio Nobel de Medicina fue otorgado ayer a tres estadounidenses —Elizabeth Blackburn, Carol W. Greider y Jac...

ESTOCOLMO. El centésimo Premio Nobel de Medicina fue otorgado ayer a tres estadounidenses —Elizabeth Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak— por sus investigaciones sobre una enzima que protege a las células del envejecimiento.

Los tres biólogos, que enseñan en Estados Unidos, fueron galardonados por sus trabajos sobre la telomerasa, una enzima que “protege a los cromosomas contra el envejecimiento”, y los telomeros, estructuras de ADN situadas en la extremidad de los cromosomas que controlan el principio del envejecimiento de las células y preservan la estabilidad del patrimonio genético, el genoma.

En entrevista a la radio pública sueca, Carol Greider dijo que “estaba encantada”.

“Creo que el reconocimiento de investigaciones científicas fundamentales, impulsadas por la curiosidad, es algo muy bueno”, añadió.

Por su parte, Elizabeth Blackburn explicó: “Hemos ido en busca de esa enzima (...). Me alegré mucho (cuando la descubrimos) y me di cuenta de que era algo muy interesante, que era un resultado muy importante, una sensación que no se tiene a menudo”.

Jack Szostak, en fin, espera celebrar “muy pronto una gran fiesta”.

Blackburn, nacida en 1948 en Australia, profesora en la universidad de California en San Francisco, y Jack Szostak, nacido en 1952 en Londres, quien es profesor en Harvard desde 1979, ya demostraron en una investigación publicada en 1982 la manera en que el ADN de los telomeros protegía a los cromosomas. Se trata de una conclusión “excepcional”, según el comité Nobel.

Dos años después, la misma Blackburn y su joven alumna de entonces 23 años, Carol Greider, quien hoy enseña en la universidad de Johns Hopkins, descubrieron y dieron nombre a la telomerasa, una enzima a veces llamada “enzima de inmortalidad”.

La telomerasa, objeto de investigación en el marco de la lucha contra el envejecimiento, está también presente en las células cancerígenas, que tienen una capacidad ilimitada de multiplicación, lo que sugiere que la enzima también tiene efectos negativos.

“Los descubrimientos de Blackburn, Greider y Szostak agregan una nueva dimensión a nuestra comprensión de las células, aclaran los mecanismos de la enfermedad y estimulan el desarrollo de nuevas terapias posibles”, afirma un comunicado del comité Nobel.

Por estos trabajos, el trío ya había recibido en 2006 el premio Lasker, considerado como un “preNobel”.