18 de Ago de 2022

América

La batalla más reñida de todos los tiempos

LIMA. La batalla electoral más reñida de todos los tiempos en el Perú pareciera no dejar tranquila la atención de los peruanos, quienes ...

LIMA. La batalla electoral más reñida de todos los tiempos en el Perú pareciera no dejar tranquila la atención de los peruanos, quienes hasta ahora no pueden proyectar a un claro ganador de la segunda vuelta electoral presidencial, pese a que los últimos sondeos den una leve ventaja a la candidata Keiko Fujimori por sobre el hasta hace dos semanas vencedor, Ollanta Humala.

La falta de claridad en el escenario electoral, sumado a algunos rasgos opuestos entre las candidaturas de Humala y Fujimori, han provocado bosquejar los posibles escenarios que se prevén para uno u otro gobierno.

EL DILEMA DE HUMALA

Cambiar de opinión puede ser señal de volubilidad, astucia o pragmatismo. En el caso de Ollanta Humala, es poco probable que sea lo primero.

Si se lee su plan de gobierno, la perspectiva es ciertamente muy inquietante para empresarios e inversores. Bajo el título de ‘La Gran Transformación’, Humala no sólo critica la forma actual del libre mercado imperante en el Perú, sino que propone, entre otras cosas, la creación de una ‘economía nacional de mercado’, ‘la nacionalización de las actividades estratégicas’ y ‘la renegociación de los tratados de libre comercio’.

‘Si el plan de gobierno se aplica tal cual en un eventual gobierno de Humala, esto significaría un retroceso brutal para el país. Todo lo avanzado podría irse al tacho en sólo seis meses’, dice un político proveniente del APRA que prefiere mantener su nombre en reserva.

YO SOY MI PADRE

Keiko Fujimori nunca ha tenido problema alguno en reconocer que siempre actuó en política por ‘deber’ y obediencia a su padre.

La pregunta que se estarán haciendo millones de peruanos ahora es si puede gobernar alguien sin vida política ni ideas propias.

Lo que acontezca en el mandato de la joven de 35 años dependerá de si se mantiene como una herramienta de su progenitor encarcelado o hereda su vocación de poder. No sería la primera vez en que el acceso inesperado al Poder Ejecutivo produce una conversión y un político inepto o débil se transforma dramáticamente. Para bien o para mal.

La verdad es que durante toda la campaña actual, la candidata de Fuerza 2011 ha tratado de proyectar la imagen de una política joven, pero capaz de tomar decisiones autónomas. Sus críticos sostienen que ella funciona a modo de pantalla o plataforma para reeditar el gobierno del antiguo fujimorismo, aquel que gobernó durante la década de los años 90 bajo la vieja divisa de que el fin justifica los medios.