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15 de Jan de 2021

América

Mujeres buscan frenar ataques

BOGOTÁ. En el consultorio del cirujano plástico, Gina no pasa inadvertida: en medio de otras que buscan realzar su belleza, ella sólo qu...

BOGOTÁ. En el consultorio del cirujano plástico, Gina no pasa inadvertida: en medio de otras que buscan realzar su belleza, ella sólo quiere recomponer su rostro quemado por un ataque con ácido, una forma de violencia contra las mujeres que cada vez suma más víctimas en Colombia.

Gina Potes, de 35 años, espera que esta sea la última cirugía, de 24 que le han practicado en los últimos 15 años. ‘Cuando veo esas mujeres con cuerpos perfectos buscando tener más busto o reducir la cintura, no entiendo’, dice entre resignada e indignada esta espigada trigueña que requiere reconstruir su mentón.

Aunque ya ha logrado recuperar casi totalmente el rostro, aún son evidentes las marcas de ese ataque, que también le alcanzó el pecho. ‘Las huellas que deja no son sólo físicas, también son sicológicas’, afirma, tras recordar que su primera reacción al verse desfigurada fue encerrarse.

Con el paso del tiempo venció el miedo y salió a buscar trabajo. ‘Pero nadie me empleaba al verme así’, señala Gina, que asegura desconocer aún quién o por qué la atacó. ‘Cuando una es atacada con ácido no recibe la solidaridad de las autoridades’, se queja Gina, al recordar que en estos casos la pena máxima es de cuatro años de cárcel, si se logra identificar al agresor.

Junto a un grupo de mujeres atacadas con ácido Gina ha decidido mostrarse —una de ellas con máscara por la deformación de su cara— para sensibilizar a la sociedad y reclamar políticas estatales que les permitan rehacer sus vidas. Y lo más importante, evitar nuevos rostros desfigurados, en una campaña en la que algunas políticas les acompañan. Prácticamente todos los casos responden a violencia intrafamiliar.

‘Jurídicamente se tratan como lesiones personales y quedan en la impunidad por la dificultad para comprobar su autoría’, explicó a la AFP la congresista Gloria Estela Díaz. La legisladora presentará el próximo 16 de marzo un proyecto de ley para tipificar como delito estas agresiones, con pena de cárcel de ocho a 30 años sin derecho a rebaja de la condena. Además, la concejal de Bogotá Olga Rubio presentó una iniciativa para limitar la venta de ácidos, dada la facilidad para adquirirlos y su bajo costo (2 dólares el frasco). ‘Vamos a restringir la venta de ácido fosfórico, nítrico y sulfúrico’, que son los más empleados para estos ataques, aunque también han ocurrido con gasolina, señaló Rubio a la AFP.

El estatal Instituto de Medicina Legal conoció 55 casos de mujeres atacadas con ácido en 2010, mientras que en 2011 recibió 42, según cifras peliminares.