03 de Oct de 2022

América

Enfermo pero no derrotado, Chávez

VENEZUELA. Banderas de Rusia y China adornan las grúas torre que levantan cientos de edificios en un enorme complejo militar a las afuer...

VENEZUELA. Banderas de Rusia y China adornan las grúas torre que levantan cientos de edificios en un enorme complejo militar a las afueras de la capital venezolana. Allí, piedra angular de su campaña electoral para las presidenciales de octubre, 20.000 apartamentos esperan que el mandatario.

La gran incógnita es cuándo el militar retirado estará en condiciones de cortar el listón luego de que el cáncer que le fue detectado el año pasado recrudeciera recientemente.

A mediados de febrero, Chávez fue sometido a una nueva operación para extirparle un tumor de dos centímetros de diámetro y reconoció que no podrá mantener su incansable ritmo cuando faltan siete meses para las elecciones.

‘Lamentablemente no me van a ver (...) no voy a poder seguir con el ritmo que venía in crescendo sobre todo desde diciembre (...) porque estoy obligado a atender esta nueva circunstancia, a repensar mi agenda personal y a cuidarme’, dijo

El propio líder socialista ha salido al cruce de versiones que aseguran que el cáncer que sufre ya hizo metástasis, pero la gravedad de su dolencia y las limitaciones que le imponga su tratamiento de cara a una lucha electoral más dura que las anteriores, aún son desconocidas.

Su impetuoso estilo de trajinar el país y caminar los barrios populares para estar cara a cara con sus votantes y hablarles durante horas en gigantescos actos públicos podría tener que cambiar drásticamente. Las rondas de radioterapia a las que será sometido debilitarán aún más su salud obligándolo a recurrir a su poderosa red de televisoras y radios estatales en detrimento del contacto directo con el pueblo.

CORTEJO

En la polarizada Venezuela se conoce como ‘ni-ni’ a quienes no se identifican con la oposición o el chavismo. Según la mayoría de encuestadoras, ese grupo de indecisos representa un tercio del electorado, por lo que ambos bandos saben que su apoyo inclinará la balanza electoral a su favor o en su contra.

Por su parte, analistas coinciden en que las necesidades del mandatario, que de ganar se aseguraría 19 años ininterrumpidos en el poder, son menores que las de sus rivales políticos.

Agregaron que aún en un escenario difícil de predecir, quienes conocen al presidente izquierdista saben que no aceptará estar fuera del ojo público.

Su contendiente actual, Henrique Capriles, de 39 años, ha tenido una fulgurante carrera política pasando de ser el vicepresidente más joven del extinto Congreso Nacional len 1999 a alcalde reelecto de un municipio capitalino y ahora gobernador del segundo estado más poblado del país.

Capriles es candidato único de la oposición política de su país.