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10 de Apr de 2020

América

El temporal deja quince muertos

EEUU. ‘Hércules’ cobró al menos 15 vidas en su segunda jornada sobre el noreste, donde a la nieve y al fuerte viento le seguirá en los p...

EEUU. ‘Hércules’ cobró al menos 15 vidas en su segunda jornada sobre el noreste, donde a la nieve y al fuerte viento le seguirá en los próximos días un peligroso frío ártico, en el que las temperaturas pueden caer al mínimo histórico de menos veinte grados centígrados. De hecho, el gobernador de Minnesota, Mark Dayton, ordenó que todas las escuelas públicas en el estado cierren mañana para proteger a los niños del frío. Las escuelas de Chicago estarán abiertas el lunes, a pesar del frío, pero funcionarios, en un comunicado, recomendaron a los padres ‘usar su propio criterio para decidir si enviar a sus hijos a clases’.

Además, entre las 15 víctimas que se cobró ayer la tormenta, están una mujer de 71 años con Alzheimer, que murió congelada fuera de su casa en una zona rural del oeste de Nueva York, y un hombre de 66 años que falleció de un ataque al corazón mientras retiraba la nieve de su casa en el sur de Illinois.

Por su parte, las autoridades locales en diferentes estados informaron de al menos otras once muertes relacionadas directa o indirectamente con las condiciones meteorológicas.

En Filadelfia, un empleado municipal murió aplastado al deslizarse un montículo de diez metros de altura de sal gruesa, la que se usa mezclada con arena para impedir la congelación en las calles.

En Michigan, un camión que transportaba petróleo se cayó por un puente, lo cual provocó un incendio y obligó a evacuar residencias y centros de trabajo de la zona.

OTROS INCIDENTES

La nieve, que ha alcanzado los 60 centímetros en algunos puntos, y los intensos vientos obligaron a cancelar por segundo día consecutivo miles de vuelos, más de 3.000, a retrasar otros 7.000, restringir los transportes por tierra, y a cerrar escuelas y edificios gubernamentales en 22 estados.

Las gélidas temperaturas provocaron asimismo la rotura de tuberías, lo que desembocó en inundaciones y evacuaciones en tiendas, teatros y hospitales de algunas áreas de Boston.

La capital del país, Washington, amaneció cubierta de una fina capa de nieve pero no sufrió trastornos tan graves como otros lugares del noreste, por lo que el gobierno federal y las autoridades del Distrito de Columbia no cerraron, aunque sí permitieron a sus empleados trabajar desde casa.