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19 de Feb de 2020

América

Víctimas de conflicto armado en Colombia piden arrepentimiento de victimarios

Durante el Foro Nacional de Víctimas que concluyó este martes en Cali (Valle del Cauca, oeste)

Víctimas de conflicto armado en Colombia piden arrepentimiento de victimarios
Dos mujeres conversan frente a un cartel con la imagen de una desaparecida, hoy, martes 5 de agosto de 2014, durante la última jornada del Foro Nacional de Víctimas, en Cali (Colombia). Con la participación de más de mil doscientos representantes de distintos sectores, víctimas de todos los departamentos del país asisten al Foro Nacional sobre víctimas, organizado por la Universidad Nacional y la Organización de Naciones Unidas.

Como Jhon Frank Pinchao, el policía que pasó ocho años cautivo de las FARC, o la política izquierdista Aída Avella, sobreviviente de un atentado atribuido a paramilitares, muchas víctimas del largo conflicto armado en Colombia reclaman el arrepentimiento de sus victimarios para alcanzar la reconciliación.

"Necesitamos que la guerrilla se responsabilice de sus actos y pida perdón. Las víctimas están dispuestas a perdonar", dijo a la AFP Pinchao, que logró escapar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), principal grupo rebelde del país, tras permanecer secuestrado desde 1998 a 2007, buena parte del tiempo encadenado.

Este oficial en retiro, que corrió más de 15 días en plena selva para volver a ver a plenitud la luz del sol, para él símbolo de libertad, afirmó que internamente ya perdonó a sus captores. Pero públicamente no lo ha hecho porque nadie le ha pedido perdón, dijo a la AFP desde el Foro Nacional de Víctimas que concluyó este martes en Cali (Valle del Cauca, oeste)."

"Me he esforzado mucho en voltear la página", señaló Pinchao, actual asesor de seguridad luego de ser agregado militar en Chile y estudiar ciencia política en Francia.

Durante las décadas de 1990 y 2000 las FARC tomaron como rehenes a decenas de policías, militares y dirigentes políticos, en un intento por intercambiarlos por sus guerrilleros presos, que actualmente suman 7.500 según la Fundación Solidaridad con Presos Políticos.

Avella, miembro de la Unión Patriótica (UP), un partido de origen comunista formado durante el fallido diálogo de paz con las FARC en los años 1980, también cree que es posible la reconciliación en Colombia, donde el conflicto armado involucra desde hace más de cinco décadas a guerrillas de izquierda, paramilitares de derecha y fuerzas del Estado.

"Hemos sufrido un inmenso dolor pero todos estamos dispuestos a hacer la reconciliación y a hacer la paz", aseguró a la AFP en Cali, donde asistió al Foro organizado por la ONU y la Universidad Nacional a pedido de la mesa de negociaciones en Cuba entre el gobierno colombiano y las FARC, que busca desde noviembre de 2012 poner fin al conflicto en Colombia.

"Este es un espacio excepcional en el que nadie puede estar invisibilizado. Víctimas somos todos y el Estado tiene que pedir perdón también", sostuvo Avella, quien en febrero, durante la campaña electoral, sufrió por error un ataque del ELN, la segunda guerrilla del país.

En 1996, la misma Avella resultó ilesa de un atentado con un misil tipo "Rocket" presuntamente lanzado en su contra por paramilitares de extrema derecha, un hecho que motivó su exilio en Suiza durante casi 18 años.

"Un duelo de toda la vida"

Pinchao, cuya fuga de película a través del denso bosque tropical fue noticia internacional, o Avella, quien en los comicios de mayo obtuvo casi dos millones de votos como fórmula vicepresidencial del izquierdista Polo Democrático Alternativo, son víctimas famosas del conflicto colombiano.Pero otros damnificados anónimos claman por cerrar las heridas de sus propios calvarios.

"No solo debemos pelear por la reconciliación con la guerrilla, sino con los otros grupos armados al margen de la ley", señaló a la AFP en Cali Claudia Córdoba, un ama de casa de 48 años cuyo esposo fue raptado y desaparecido en el 2000, según ella, por paramilitares en Puerto Salgar (Cundinamarca, centro).

"Esto es un duelo de toda la vida, una lucha de 14 años por encontrar aunque sea un huesito de él", agregó entre lágrimas, mientras se llevaba la mano al corazón.

Muchas víctimas de la guerrilla que también lloran a sus familiares desaparecidos exigen lo mismo: saber al menos dónde están enterrados sus seres queridos.

"Le reclamo a las FARC porque quiero saber qué pasó con mi hermano. Que si está vivo, me lo devuelvan. Y que si está muerto, también", dijo a la AFP en Cali Rosa Sánchez, líder de la Asociación Nacional de Secuestrados y Desaparecidos.Su hermano, un ingeniero civil, desapareció hace 17 años en el Caquetá (suroeste).

Del Foro en Cali surgirán las propuestas y delegados para llevar a La Habana, donde la próxima semana se iniciará el debate sobre la reparación de las víctimas.