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23 de Jan de 2021

América

Estados Unidos y Cuba definen intereses

En esta tercera ronda no estuvieron sobre la mesa los temas más calientes, como el bloqueo económico, comercial y financiero

Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos acordaron continuar los intercambios sobre funcionamiento de las misiones diplomáticas luego de reconocer avances para restablecer relaciones y abrir embajadas en ambas capitales, con lo cual la tercera ronda de negociaciones que acaba de concluir en Washington cumplió las expectativas creadas.

Roberta Jacobson, secretaria asistente para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, reveló que la reunión ‘fue sumamente productiva'.

Los pasos que se acaban de dar son fundamentales para el largo proceso que se abre ahora beneficiado con la esperada ejecución el 29 de este mes de la eliminación de Cuba de la lista de países promotores del terrorismo.

Las condiciones para la apertura de embajadas, su funcionamiento y el comportamiento de sus diplomáticos ajustado a la Convención de Viena, ocuparon la mayor parte del tiempo de la reunión encabezada por la directora general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, y la secretaria asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson.

Este gran paso en la arena diplomática está lejos de representar la normalización de los nexos aun cuando ambos gobiernos han hecho progresos, pero no se debe olvidar que hay diferencias significativas aunque los dos países se encuentran ahora más cerca que en el pasado y la lista de cuestiones a tratar se va reduciendo.

La decisión del presidente Obama de excluir a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, y el restablecimiento de los servicios bancarios de la misión cubana en Washington, abonan a favor de un escenario bilateral propicio para que el proceso continúe de manera fluida.

En esta tercera ronda no estuvieron sobre la mesa los temas más calientes, como el bloqueo económico, comercial y financiero, y el mantenimiento de la base naval norteamericana en Guantánamo, principales obstáculos para la total normalización de las relaciones bilaterales.

Sí se discutieron otros temas muy concretos relacionados con la aviación civil, trata de personas, derechos humanos, fraude migratorio, áreas marinas protegidas, hidrografía y cartas náuticas y especies marinas, y están previstos intercambios en materia de salud, en particular protocolos para enfrentar focos de enfermedades infecciosas.

Tanto el gobierno de Cuba como la administración Obama parecen convencidos de la necesidad de aprovechar el año y medio de gobierno que le resta al mandatario demócrata, para ejecutar medidas que fortalezcan la aproximación lograda.

Ambas partes deben capitalizar este momento político, económico y diplomático, para blindar el proceso y que el próximo presidente de Estados Unidos, demócrata o republicano, o pueda revertir este proceso tan aplaudido mundialmente.

Un gesto de buena voluntad que valoraría altamente la parte cubana sería eliminar del discurso oficial la retórica contra Cuba, que defiende la ‘estrategia de destruir a la Revolución', pero mediante métodos diferentes.

ANALISTA

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hay diferencias significativas aunque los dos países se encuentran ahora más cerca que en el pasado