25 de Feb de 2020

América

La agricultura como puente entre Cuba y Estados Unidos

En 2013, las exportaciones de productos agrícolas de Estados Unidos a Cuba alcanzaron solamente 350 millones de dólares.

El Secretario de Agricultura de Estados Unidos, Thomas Vilsack, admitió en su reciente viaje a Cuba que la agricultura puede ser un puente importante entre la isla y Estados Unidos en el proceso de normalización de sus relaciones totales.

Vilsack hizo el mayor esfuerzo para dejar evidenciado el interés particular del sector que representa en la creación de un comercio bilateral agropecuario en el que uno y otro país intercambien sus productos y experiencias a un mismo nivel y con la menor asimetría posible, de allí su solicitud de recorrer mercados públicos y visitar campos de la agricultura urbana, muy desarrollada en La Habana.

Reveló que los agricultores y ganaderos estadounidenses están deseosos de que se eliminen los escollos que entorpecen una relación comercial e investigativa de beneficio mutuo, en especial en lo tocante a la variedad de cultivos, la producción cárnica y lechera y el fenómeno de plagas y enfermedades que tanto afectan la ganadería y los cultivos y tienen ocupados a los fitosanitarios y peritos en zootecnia, pues Cuba es un centro científico sobre esos temas, muy respetado en el mundo.

La brusca caída del comercio agropecuario con Cuba por los efectos nocivos del bloqueo económico, comercial y financiero, que el gobierno del presidente Barack Obama sigue aplicándole a la isla, fue uno de los mayores incentivos de su visita.

En 2013, las exportaciones de productos agrícolas de Estados Unidos a Cuba alcanzaron solamente 350 millones de dólares, fundamentalmente de pollo congelado, maíz, soya y harina de soya, cuando esa cifra es posible multiplicarla por varias veces. Desde 2008, por ejemplo, la federación arrocera no ha podido colocar su grano en la mesa de los cubanos.

Aunque el gobierno de Obama está tratando de eliminar medidas que traban el comercio, incluidas las restricciones a las transacciones en efectivo y el uso del dólar, Vilsack admite que no es suficiente lo que el mandatario ha hecho hasta ahora, sobre todo porque el comercio tiene dos vías, con lo cual sugiere la necesidad de un equilibro en la balanza comercial y manifestó su decisión de trabajar para que eso comience a verse en el corto plazo.

Vilsack llegó a La Habana acompañado del senador Jeff Merkley (Oregon), y tres representantes: Terri Sewell (Alabama), Susan DelBene (Washington) y Kurt Schrader (Oregon), compañía importante pues, dijo, los legisladores escucharon y vieron en Cuba lo mismo que él. Ya en la Isla han estado el secretario de Estado, John Kerry, y la secretaria de Comercio, Penny Pritzker, el enviado especial de Estados Unidos para la lucha contra el cambio climático, Todd Stern, y Alejandro Mayorkas, subsecretario de Seguridad Nacional, y los gobernadores de Nueva York y Arkansas.

El funcionario admitió que uno de los obstáculos mayores, identificados en el proceso de acercamiento comercial es el relacionado con los créditos, en particular el uso del dólar y la exigencia de tener que trabajar con terceros bancos, con riesgos de cambio y condicionantes de las economías dispares.

Por eso, uno de los propósitos de este viaje, confesó, era entender bien cuáles son esas barreras, y volver a Washington con la idea clara de qué flexibilidades son posibles y cómo abordarlas y ejecutarlas.

Un levantamiento del bloqueo beneficiaría directamente a los agricultores de los estados del sureste que podrían enviar fácilmente productos como pollo, arroz y maíz a Cuba, a sólo unos pocos cientos de millas de distancia, al igual que a Georgia, Arkansas, Texas, Carolina del Norte y Mississippi, que podrían canalizar sus productos a través de Luisiana, Florida o los puertos de Virginia.Ahora es solo cuestión de voluntad.

ANALISTA