27 de Feb de 2020

América

Empresarios miran hacia Cuba

Directo desde La Habana

Aunque aún no se han aclarado las aguas en las relaciones financieras de Estados Unidos y Cuba en cuyas transacciones el dólar sigue prohibido, inversionistas de ese país y de Europa se manejan como si el bloqueo económico, comercial y financiero fuera a levantarse mañana mismo.

Empresarios de numerosos sectores de la producción y el comercio de todos los países importantes de Europa Occidental y de América Latina se han adelantado a Estados Unidos en la creación de condiciones para invertir de inmediato, ya sea mediante la firma de cartas de intención o preacuerdos muy avanzados.

A la vanguardia se estas iniciativas se ubican empresas de Francia, España, Alemania, Reino Unido, Bélgica, Italia, Portugal y otros países con propuestas específicas, muchas de ellas relacionadas con el nuevo polo de desarrollo del Mariel, un puerto natural de aguas profundas que jugará un papel en el comercio y el transporte marítimo mundial cuando este año entre en funcionamiento el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá.

El último dirigente europeo en realizar una visita oficial a Cuba fue el presidente de la región de Flandes, Bélgica, Geert Bourgeois, quien se mostró muy satisfecho con los resultados del trabajo de la misión que incluyó a representantes de 26 empresas quienes evaluaron las oportunidades de negocios e inversiones en distintas ramas productivas con intenciones de establecerse en el Mariel.

En ese grupo estuvo Betoncentrale Van den Braembussche, un productor mayorista del sector de las construcciones, que aspira al montaje allí de una planta para la fabricar cemento, y ejecutivos de puerto Amberes, segundo en importancia de Europa, quienes están dispuestos a cooperar con Cuba en la Zona Especial del Mariel según la directora del Centro de Entrenamiento belga, Tessa Major.

En el tema portuario, sin embargo, la región centroamericana y caribeña tiene una gran experiencia, en especial en el sector de la logística donde Panamá es un gran referente.

Movidos por esa competencia y el temor de quedar rezagados, decenas de corporaciones y empresas estadounidenses hacen un fuerte lobby en el Congreso para que elimine el bloqueo o al menos los obstáculos legales que les impiden competir con los inversionistas europeos.

Esta situación se observa muy claramente, por ejemplo, con las 10 grandes empresas de Estados Unidos que participan en la XI Feria Internacional de la Construcción en La Habana, donde su presencia es una expresión del interés del empresariado de ese país de invertir en Cuba, como enfatizara Abraham Vargas, representante de la corporación Tradewinds, radicada en Miami, la cual produce y comercializa grupos electrógenos y equipos de bombeo para los sectores residencial, industrial y agrícola.

En la feria participan Franklin Electric, Abconventas, Steel Construction Headquarters y otras que se unen a las 199 empresas de 29 naciones entre las que España es la de mayor representación con 57 compañías especializadas en la construcción, ramo llamado a ser en poco tiempo el de mayor dinamismo en el despegue económico de la Isla.

Panamá, de gran experiencia en el sector y con empresas muy desarrolladas y técnicamente competitivas, puede convertirse en un agente muy activo en los planes constructivos aún en ciernes, particularmente en la rama hotelera que debe ser la de mayor avance en esta primera etapa de desarrollo junto a la de infraestructura, especialmente vial.

El director general de Desarrollo Estratégico del Ministerio de la Construcción, Antonio Medina, anunció el interés de Cuba en adquirir nuevas tecnologías para el diseño y las investigaciones aplicadas, los sistemas constructivos de alta productividad y eficacia, y el uso racional de materiales y mano de obra, y ya Chile está haciendo ofertas al respecto.

Las grandes perspectivas que se abren aún cuando el bloqueo puede demorar para ser desmantelado en su totalidad, ha llevado al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Luis Alberto Moreno, a declarar que espera que Cuba se integre ‘más pronto que tarde' en el organismo, dentro del proceso de apertura de la isla caribeña, aunque admitió que ‘no depende solo de nosotros, depende de la legislación estadounidense'.

ANALISTA POLÍTICO