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06 de Mar de 2021

América

El posible desenlace para una Venezuela convulsionada

Durante años el bloque opositor a la gestión de Nicolás Maduro, ha llevado a cabo intentos fallidos para ponerle fin a un ‘régimen’

El posible desenlace para una Venezuela convulsionada
Efectivos de la Guardia Nacional de Venezuela durante una manifestación en la ciudad de Caracas.

El liderazgo opositor al Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, emprendió una agenda de protestas que logró activar de manera notoria, el clima de tensión en el país suramericano.

Pero la emisión de las sonadas sentencias 155 y 156 por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que limitaron claramente las funciones del Poder Legislativo,fue solo un elemento más para exacerbar la lucha por el respeto a las libertades constitucionales en el país, frente a una gestión que algunos consideran dictatorial.

Para hacer una análisis más amplio y profundo, La Estrella de Panamá contactó vía telefónica a Víctor Maldonado, politólogo y director ejecutivo de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas, quien logró esbozar los rasgos de una historia social y política que lleva ya casi dos décadas ocupando titulares locales e internacionales y que podría tener, en la actualidad, varios posibles desenlaces.

Primero, comprender una realidad

Un mal enfoque político, alejado del estado de derecho y de la legalidad, negando a los ciudadanos garantías y derechos constitucionales, además de una economía sin resultados efectivos, fueron el cóctel del ‘Socialismo del siglo XXI’, con el que Hugo Chávez, ya en el poder, se instaló y perpetuó en el escenario venezolano; así lo explicó Maldonado, calificando la doctrina como una visión muy ‘autoritaria y corrompida’ para administrar al país.

Ante ello, la corrupción, inflación, degradación institucional, violencia e inseguridad, escasez alimentaria y de medicinas, desempleo y miedo, son algunos de los factores que el experto mencionó como el resultado de la crisis institucional y política reinante en Venezuela.

Y en este escenario, “el autoritarismo propio de una dictadura” se ha manifestado, como la respuesta del Gobierno ante los reclamos y demandas propios de una sociedad insatisfecha, cansada y con el sueño casi utópico de justicia y libertad.

“Vivimos en una dictadura radical, de izquierda” en la “peor versión del socialismo”, comentó.

Chavismo

Analizando la posibilidad de que una ideología, amplia y estratégicamente trabajada como lo ha sido el "chavismo”, pueda perpetuarse, el politólogo explicó que aquello que ahora debe calificarse como "madurismo”, actualmente carece de base popular; prueba de ello el autoritarismo y la represión contundentes, hacia la disidencia, que han caracterizado durante la última década al Gobierno venezolano.

Para Maldonado, "el chavismo era una aplicación también radical del populismo”, a través de la cual se vendieron promesas irrealizables, carentes de sostenibilidad, que colapsarían en cualquier momento.

Considera que por ahora al Gobierno le queda el inmenso poder de ser una coalición cívico-militar, con la inmensa capacidad de disponer del uso de la fuerza para reprimir y con la certeza de que ante cualquier contienda electoral, estarían desfavorecidos. “En este momento el Gobierno no tiene base social para mantenerse en el poder bajo los criterios democráticos”.

Aún así, comenta que la posibilidad de que exista un ‘post-chavismo’ no es descartable, con factores asociados al chavismo que convivan en un entorno democrático y republicano.

Autoridades e instituciones

Con respecto al rol desempeñado por las diferentes instituciones del Estado, que ha sido determinante para reforzar y afianzar el poderío del oficialismo en la gestión de Gobierno, explica que ha existido una coordinación para “negar la República civil”.

Menciona que el sector oficialista ha protagonizado algunos errores fundamentales, primero la violación de las leyes por parte del antiguo Parlamento, que “se hizo de un Tribunal Supremo a su medida, a la medida de la dictadura”, en segundo lugar al coartar las atribuciones reales de la nueva Asamblea Nacional constituida democráticamente, además de la postergación del referendo revocatorio y de las elecciones regionales y municipales.

Asegura que hoy en día, el chavismo trata de “sobrevivir” porque están conscientes de que con unas elecciones, será evidenciable que no cuentan con base social. Además se encuentran “atados de pies y manos” porque la magnitud de la corrupción y de las denuncias de asociaciones ilícitas le han restado futuro a los líderes del Gobierno.

Rodolfo Churion y David Dittmar | PTP DOCUMENTALGuardia Nacional de Venezuela.

Un escenario final

Pero ¿cuáles son las posibilidades reales para el chavismo justo ahora que el país ha retomado el camino de las manifestaciones de calle y las expresiones de rechazo? Maldonado considera que frente a este escenario de protestas, se suman otros elementos que debilitan enormemente la fuerza que alguna vez tuvo el Gobierno de ya casi dos décadas en Venezuela.

“El Gobierno está en una situación de colapso, no tiene una economía que ofrecer, sin reservas internacionales, sin capacidad crediticia ni de abastecer al país y de superar esta escasez terrible, sin posibilidad de estabilizar el sistema monetario, sin base social, por lo tanto está en el epicentro de su propio colapso”, afirmó, asegurando que, por otra parte, es imposible mantener el orden social únicamente con represión.

Considera que las presiones internas y externas, además del reclamo de cambio político por parte de la población, dejarán ver sus resultados en cualquier momento.

Compartió que es cada vez más notorio y palpable el deseo de cambio y la demanda de contundencia hacia el liderazgo de la oposición; “el ciudadano quiere cambios políticos radicales y que los políticos se concentren en el logro de ese cambio político radical” sin cohabitar con una dictadura.