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18 de Oct de 2019

América

Odebrecht, Fujimori y la descomposición política en América Latina

La ‘trama Odebrecht' salpica al presidente Pedro Pablo Kuczynski y a la oposición fujimorista en una crisis que encuentra paralelos en toda la región

El fujimorismo cuenta con votantes pese al pasado de violaciones a los DDHH.

Por más de cuatro horas, el presidente Pedro Pablo Kuczynski respondió a las preguntas de la fiscalía peruana sobre la presunta relación de empresas a su nombre y la constructora Odebrecht. Por la misma vinculación, Keiko Fujimori también fue citada el pasado jueves. En su caso, por la supuesta financiación de su campaña presidencial durante el 2016, donde fue derrotada por el actual mandatario.

PROCESADOS

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La ‘trama Odebrecht', que salpica a Gobierno y oposición, transcurre como música de fondo de una crisis que no deja de tomar cuerpo.

Tras superar Kuczynski un intento de destitución por parte del Congreso, gracias a la abstención de la facción disidente del fujimorismo, liderada por el congresista Kenji Fujimori; vino un duramente criticado indulto del Ejecutivo al expresidente Alberto Fujimori, que fue denunciado por la oposición no fujimorista como un ‘pacto' entre Kenji y el Ejecutivo, y que volvió a golpear la maltrecha imagen de Kuczynski.

En paralelo, transcurre una aparente y cada vez más visible división entre los hermanos del clan Fujimori, donde no es la primera vez que Kenji desafía el liderazgo de Keiko en el partido Fuerza Popular.

ESCENARIOS Y DESCOMPOSICIÓN

Por encima de las tensiones, el fujimorismo pareciera presentarse con más cartas sobre la mesa ante el gobierno empresarial de Kuczynski que, con poco más de un año de gestión, se muestra debilitado y ahora enfrentando un aumento del descontento contra su gestión.

Pese al pasado cuasidictatorial y autoritario del fujimorismo, este mantiene una importante base de votantes en una parte de la población, misma que le otorgó mayoría absoluta en el parlamento del país, con 71 de los 130 diputados electos, y estuvo a punto de llevar al poder a Keiko Fujimori, con poco más de 40 mil votos para superar a Kuczynski en las pasadas elecciones presidenciales.

Fuerza Popular, el principal partido en la oposición, por el momento no enfrenta otras fuerzas partidarias que pueden desafiar en igualdad su hegemonía.

Frente a esta situación de cierta superioridad del fujimorismo, para el politólogo peruano Julio Panduro, citado por la agencia argentina Telam , se podría pensar como un escenario plausible el enfrentamiento electoral entre Keiko contra Kenji, panorama que calificó de ‘el peor'.

Mientras tanto el espacio de maniobra de Kuczynski continúa reduciéndose, sufriendo una ‘sangría' de funcionarios que han renunciado en protesta por la excarcelación de Fujimori.

Para el analista político y periodista uruguayo Raúl Zibechi, la crisis peruana se enmarca en un proceso de ‘deslegitimación de las democracias electorales' en América Latina, con diferentes sintonías pero con elementos comunes, que considera ‘no sirven' para los intereses de las mayorías en la región.

En una artículo publicado por La Jornada , Zibechi señaló el intento del fujimorismo de controlar las estructuras del Estado, entre ellas la Fiscalía de la Nación y el Tribunal Constitucional, acusando a sus miembros de supuesto lavado de dinero producto del narcotráfico.

‘(Ese) control del Parlamento puede terminar por ahogar todas las instituciones del país, entre ellas la Corte Suprema, para evitar que la justicia siga adelante con el caso Lava-Jato que implica a los Fujimori', acotó el analista.