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18 de Oct de 2019

América

Narco de Chicago relata en juicio al Chapo cómo traficó con cartel de Sinaloa

Se trata de Pedro Flores, que en la década del 2000 fue el más importante distribuidor de droga para el cartel de Sinaloa en Chicago

Joaquín Guzmán Loera.

Pedro Flores, uno de los testigos más esperados en el juicio en Nueva York contra Joaquín "El Chapo" Guzman, reveló hoy detalles de la forma cómo traficaba droga en Chicago y otras ciudades de Estados Unidos, en conexión con el cartel de Sinaloa, liderado por el capo mexicano.

Flores, que en la década del 2000 fue el más importante distribuidor de droga para el cartel de Sinaloa en Chicago junto a su hermano gemelo, se entregó en 2008 y cooperó con las autoridades, grabando conversaciones con Guzmán y otros miembros del cartel.

El estadounidense de 37 años, hijo de un emigrante mexicano al que ayudaba a descargar cargamentos de drogas del cartel de Sinaloa y de los Beltrán Leyva desde que tenía unos siete años, recordó en su primer día de testimonio en el juicio contra Guzmán Loera, que a los 20 años él y su hermano gemelo, Margarito, se unieron al negocio de la familia.

La droga la recogían en diversos lugares y, al principio a través de intermediarios, era distribuida en Chicago, Nueva York, Filadelfia, Minneapolis y Milwaukee y otras ciudades estadounidenses.

En 2004 los hermanos se escaparon a México tras conocer que eran buscados por las autoridades y un año después conoció al narcotraficante "Mayo" Zambada y luego a Guzmán Loera.

El testigo, que vestía uniforme azul de prisionero ya que cumple una sentencia por narcotráfico, recordó que en su encuentro con Zambada, quien, según la defensa del Chapo, es el verdadero jefe del cartel de Sinaloa, este elogió la habilidad de los gemelos para traficar droga en Estados Unidos.

"Imagínense si fueran trillizos", recordó hoy en su testimonio en la corte federal para el distrito este de Nueva York.

Tampoco recordó su primer encuentro, de unos tres, con Guzmán Loera, en un rancho del acusado en las montañas en Culiacán (México), a la que fue con su hermano, adonde fueron conducidos por un hombre armado y en la que acordaron que ya no habría intermediarios para la distribución de la coca en su región.

Recordó haber estado muy nervioso y mucho más aún cuando vio a un sujeto desnudo atado a un árbol, a orillas de la carretera, y el lugar vigilado por unos 40 hombres.

El Chapo, que vestía pantalones vaqueros, camiseta y gorra de béisbol, bromeó con Flores, que usaba pantalón corto. "¿Con todo ese dinero que tienes no podías permitirte comprar el resto de los pantalones?", recordó que le dijo el capo.

Los hermanos comenzaron a trabajar directamente con ambos y entre 2005 y 2008 habrían traficado sin intermediarios unas 38 toneladas de cocaína y heroína que les llegó a través de compartimentos secretos en trenes y camiones, de la que pagaron 800.000 dólares a sus socios.

En 2008 optó por entregarse a las autoridades en Chicago luego de que su esposa quedara embarazada porque quería un mejor futuro para su hijo, fuera del narcotráfico, y en momentos en que había una guerra entre Guzmán y Arturo Beltrán Leyva.

Pedro Flores, que saldrá de prisión en el 2020, comenzó cooperar con las autoridades y grabó conversaciones con Guzmán y otros miembros del cartel, que entregó a las autoridades.

Hasta ahora, los interrogatorios en este proceso judicial habían explicado cómo se traficaba la droga desde Colombia a México y de allí era enviada a EE.UU utilizando vehículos, trenes, y túneles y con este nuevo testigo se escuchará cómo operaba el negocio una vez la droga llegaba a EE.UU.

Flores, que fue acusado junto a Margarito de narcotráfico en una corte federal en Chicago, enfrentaba cadena perpetua pero fue sentenciado a 14 años de cárcel por haber cooperado con las autoridades.