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02 de Jun de 2020

América

Eslovenia sacudida por protestas contra un gobierno cada vez más desunido

El apoyo que el primer ministro,  Janez Jansa, tiene dentro de su coalición se ha visto afectado con las últimas protestas ciudadanas que lo acusan de llevar un "gobierno autocráta" 

Primer ministro de Eslovenia, Janez Jansa
El primer ministro, Janez Jans, tacha las protestas de "reuniones de la extrema izquierda" que "violan la ley de lucha contra la pandemia"  EFE

La noticia de que Eslovenia se declara el primer país europeo en superar la pandemia del coronavirus coincide con un creciente malestar ciudadano con su primer ministro, el populista conservador Janez Jansa, quien se enfrenta no solo a periodistas y sociedad civil sino a sus propios socios de coalición.

Debido a las restricciones de movimiento y libertades contra el virus, miles de ciudadanos del pequeño país alpino, se manifiestan cada viernes montados sobre sus bicicletas, para protestar contra lo que califican como "gobierno autócrata" de Jansa.

A la última protesta, organizada a través de redes sociales en Internet, acudieron unas 10,000 personas este viernes, con eslóganes como "No entregamos nuestras libertades" o "Ladrones".

Ese mismo día el gobierno anunció la apertura unilateral de todas sus fronteras con los países vecinos, al considerar "bajo control" la pandemia en su territorio, donde en total han muerto 103 personas con 1,464 casos confirmados.

Jansa habla de extrema izquierda 

El propio Jansa, en el pasado ya dos veces primer ministro (2004-20008 y 2012/13), tacha las protestas de "reuniones de la extrema izquierda" que "violan la ley de lucha contra la pandemia".

Como "prueba" ha publicado en su cuenta de Twitter fotos de un manifestante con una bandera de la antigua Yugoslavia socialista y de grupos que no guardaban distancia social.

Además, acusa a los medios de ser "totalitarios", sobre todo a la radio-televisión pública RTVSlo.

En un texto publicado en la página web del gobierno titulado "Guerra con los medios" hace un llamamiento a los ciudadanos a reaccionar "inmediatamente, sin espera" contra esos medios, mientras advierte de que las protestas "ponen a todos en peligro" ante una posible segunda oleada del  Covid-19.

Coalisión desunida 

El malestar suscitado por Jansa, de 61 años, es tal que incluso su coalición, formada por cuatro partidos, está mostrando primeras fisuras, asegura el destacado sociólogo Rudi Rizman.

"Existe la posibilidad de que la abandonen al menos dos socios - DeSUS (Partido de los Jubilados) y SMC (Partido del Centro Moderno)- por su descontento con Jansa", explica en declaraciones a Efe.

De hecho, estos dos partidos centristas se han distanciado de los recientes ataques de Jansa contra los medios de comunicación y contra el sistema judicial esloveno.

DeSUS advirtió esta semana que podría "reconsiderar" su participación en el gobierno, mientras que SMC pidió a la Comisión Europea ignorar una reciente carta del ministro de Exteriores, Anze Logar, en la que critica el sistema judicial de su propio país.

Representantes de la Corte Suprema, de la Fiscalía y de Colegio de Abogados también han rechazado estos ataques del responsable de Exteriores, quien habló de "jueces parciales" y de magistrados que usan "simbología totalitaria" en Eslovenia.

La coalición de Jansa cuenta por el momento con el apoyo de 48 de los 90 diputados del Parlamento, con lo que la salida de un solo socio haría caer el ejecutivo.

Orbanismo

Lo que irrita adicionalmente a muchos eslovenos, explica Rizman, es que "Eslovenia, que durante mucho tiempo lucía como un éxito de transición a la democracia occidental, ahora está siendo empujada por Jansa al bloque iliberal de Europa del Este".

Ganó las elecciones de 2018 con una campaña anti-migratoria y euro-escéptica, siguiendo el ejemplo de su amigo personal, el primer ministro húngaro ultranacionalista Viktor Orbán.

Al comienzo de la pandemia, Jansa criticó a la Unió Europea (UE) por supuestamente no ayudar a Eslovenia, a la vez que elogió a sus verdaderos "amigos", Hungría y Polonia, dos países enfrentados a las instituciones europeos por su política iliberal.

A la mayoría de los eslovenos, asegura Rizman, le inquieta que su país se pueda ver como "un accesorio satélite a los intentos de Órban de socavar la UE".

Posible corrupción 

En uno de sus mandatos anteriores, Jansa fue procesado por supuesta corrupción pero evitó ser condenado gracias a la repetición del juicio y la prescripción de los supuestos delitos.

Ahora, se le relaciona nuevamente con un supuesto escándalo, en la compra de equipos médicos para la lucha contra la COVID-19.

Un funcionario filtró a RTVSlo a fines de abril grabaciones de voz que supuestamente prueban como un ministro presiona a la institución encargada de compras estatales para que adquiera respiradores más caros a una empresa allegada al partido de Jansa.

El primer ministro tachó por Twitter esas acusaciones como "nueva noticia falsa de RTVSlo", mientras que decenas de personas apoyaron en Facebook una campaña de apoyo al funcionario que había hecho la denuncia en la televisión.