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01 de Apr de 2020

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‘Plan Cheney’ incluía asesinatos

WASHINGTON. El programa secreto de la CIA, que el ex vicepresidente Dick Cheney ocultó al Congreso durante los dos mandatos republicano...

WASHINGTON. El programa secreto de la CIA, que el ex vicepresidente Dick Cheney ocultó al Congreso durante los dos mandatos republicanos, incluía planes para capturar y/o asesinar a los principales líderes de Al Qaeda, reveló ayer The Wall Street Journal. La agencia de espionaje ideó el proyecto, presuntamente por orden de George Bush, cuando Washington temía nuevos ataques en territorio de EEUU tras los atentados del 11-S.

El nuevo director de la CIA, Leon Panetta, informó del programa secreto a los congresistas hace algo menos de un mes para decirles que habían sido mantenidos al margen por orden directa de Cheney. El propio Panetta dio orden de acabar con el plan que, según los testimonios de fuentes gubernamentales anónimas a varios diarios, nunca llegó a ser del todo operativo. Se conocen pocos detalles del programa secreto, excepto los publicados ayer por el Journal. En 2001, la Agencia tanteó varias ideas para acabar con líderes de la nebulosa islamista responsable de los atentados. Ideas que “siguieron barajándose” hasta este año, aseguró una de las fuentes del diario. El programa, que nadie se atrevió a terminar, estuvo flotando por las reuniones de la CIA hasta que Panetta lo canceló definitivamente hace unos meses.

Durante el fin de semana, los congresistas demócratas que finalmente se enteraron del programa por Panetta pidieron abrir una investigación para depurar responsabilidades. Si bien el director de la CIA afirmó que Cheney hizo lo posible por mantener los planes en secreto, se desconoce quién dio la orden de ponerlo en marcha. El responsable de la Agencia por aquel entonces, George Tenet, no ha hecho comentario alguno. Las nuevas revelaciones se suman al pulso que la CIA y el Congreso mantienen desde que se desclasificaran los polémicos informes sobre los interrogatorios llevados a cabo por la agencia contra sospechosos de terrorismo, en los que se practicaban torturas.

Por mucho que se empeñe en mirar hacia delante, el presidente Barack Obama no tiene más remedio que lidiar con las etapas más tétricas de su antecesor en el puesto.

Obama se opone a nombrar una comisión de la verdad sobre el uso de la tortura, aunque el fiscal general Eric Holder contempla abrir una investigación. En otoño deben conocerse los resultados de sendas investigaciones, del Departamento de Justicia y de la CIA, sobre el trato que recibieron los prisioneros de Al Qaeda.