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31 de May de 2020

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España pide que Marruecos abra la boca

MADRID. España pidió ayer a Marruecos una aclaración ‘de manera urgente’ de los sucesos violentos ocurridos tras el desmantelamiento del...

MADRID. España pidió ayer a Marruecos una aclaración ‘de manera urgente’ de los sucesos violentos ocurridos tras el desmantelamiento del campamento en el Sáhara Occidental.

‘España considera que deben esclarecerse de manera urgente las circunstancias en que se produjeron los hechos y así se lo hemos trasladado al gobierno de Marruecos’, aseguró la ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez durante la habitual rueda de prensa posterior al semanal consejo de ministros español. Jiménez también afirmó que Madrid ha ‘solicitado a las autoridades marroquíes aclaración sobre las circunstancias sobre el fallecimiento del ciudadano español Baby Hamadi Buyema’, ocurrido durante los disturbios que sucedieron al desmantelamiento del campamento de saharauis. Según la hermana del fallecido, ‘éste fue brutalmente asesinado por la policía española, que lo atropelló con un coche.

Respecto a la pérdida de tantas vidas, la ministra lamentó y se solidarizó con las víctimas y sus familiares, asegurando así que el gobierno rechaza la violencia como método para resolver cualquier tipo de conflicto.

MARRUECOS, UNA PRIORIDAD POLÍTICA

‘Apelamos a las partes a que retomen la vía del diálogo y hacemos un llamamiento a la contención para que se restablezca la total normalidad en la zona’, indicó, aunque evitó condenar los hechos. Ésta señaló que para condenar habría que tener un conocimiento completo de cuáles han sido los hechos que se han producido. Asimismo afirmó que todavía están a la espera de que algún organismo internacional ofrezca un balance de lo ocurrido.

Además, la ministra agregó que España está realmente muy preocupada por la gravedad de los hechos, y que ante la incertidumbre, esperan hacer un balance definitivo. También, Jiménez solicitó a Marruecos que ‘se facilite el acceso a los medios de comunicación’ a El Aaiún, donde Rabat ha impuesto un cerrojazo informativo. De hecho, ayer se expulsó a tres periodistas españoles de la Cadena Ser que habían logrado entrar en el Sáhara Occidental y con los que se solidarizó Jiménez.

No obstante, Jiménez afirmó que el gobierno es consciente de la sensibilidad del caso entre los españoles, la mayoría partidarios de los saharauis, y recordó que las relaciones con Marruecos constituyen una prioridad de su política exterior. ‘Una política que está justificada por diversas razones de orden estratégico, es una relación esencial que debemos mantener, y debemos defender, basada en razones de seguridad, en la lucha contra el terrorismo, la lucha contra el narcotráfico, en la gestión conjunta de los flujos migratorios y también las relaciones comerciales y económicas’, concluyó.

78 DETENIDOS COMPARECIERON

78 personas detenidas han comparecido hasta ahora ante el juez de instrucción en el Tribunal de Apelación de la ciudad, según el diario marroquí Asabah. El rotativo oficialista aseguró que algunos de los cargos que se les imputan son ‘asesinato, provocación de incendios, sabotaje de instituciones públicas e inmuebles privados, o comunicación con el extranjero para socavar la seguridad interna del Estado’.

En cuanto al resto de detenciones, el portavoz gubernamental y ministro de Comunicación, Jalid Naciri, dijo ayer que se habían llevado a cabo decenas de detenciones, sin concretar la cifra, mientras que fuentes saharauis hablan de redadas masivas y el Polisario cifra en 2,000 los detenidos.

En cuanto a las muertes, el último balance de víctimas ofrecido por las autoridades marroquíes indica que han muerto 11 agentes de las fuerzas del orden y dos civiles saharauis, aunque diferentes asociaciones saharauis aseguran que el número de fallecidos es mucho mayor.