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12 de Apr de 2021

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Pyongyang bombardea a su vecino y enemigo, Surcorea

INCHEON. Corea del Norte disparó ayer proyectiles de artillería sobre una isla surcoreana, dejando dos soldados muertos e incendiando ca...

INCHEON. Corea del Norte disparó ayer proyectiles de artillería sobre una isla surcoreana, dejando dos soldados muertos e incendiando casas, en uno de los peores ataques contra su vecino desde el fin de la Guerra de Corea en 1953.

El bombardeo, que generó una respuesta armada de Corea del Sur y el envío de un jet de combate al área, ocurrió cerca de una disputada frontera marítima en el oeste de la dividida península y lugar de mortales enfrentamientos en el pasado. Seúl realizaba ejercicios militares en la zona en ese momento, pero dijo que no disparó contra su vecino del norte.

‘Casas y montañas están en llamas y la gente está siendo evacuada del lugar. No se puede ver muy bien por las columnas de humo’, indicó un testigo en la isla al canal de televisión YTN antes de que terminara el bombardeo, que duró cerca de una hora. YTN dijo que al menos 200 proyectiles norcoreanos golpearon Yeonpyeong y que la mayoría cayeron sobre una base militar.

El ataque se produjo mientras el aislado Estado y su aliado China presionan a potencias regionales para volver a negociaciones sobre su programa de armas nucleares y luego de revelaciones el fin de semana sobre que Pyongyang está desarrollando rápidamente otra fuente de material para fabricar bombas atómicas. También ocurre tras medidas del líder norcoreano Kim Jong-il para presuntamente convertir a su hijo más joven en su heredero, llevando a algunos analistas a cuestionar si el bombardeo pudo en parte haber sido un intento por impulsar la imagen de la familia gobernante dentro de la fuerza armada.

IMPACTO DEL ATAQUE

Algunos expertos apuntan que durante décadas el liderazgo coreano ha ejecutado un juego cuidadosamente calibrado de provocaciones para ganar concesiones de la comunidad internacional e impresionar a su propio Ejército. El riesgo es que esa transición de líderes haya afectado el balance y que los eventos se salgan de control.

Por su parte, el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, quien ha seguido una línea dura con Corea del Norte desde que asumió hace casi tres años, señaló que debía haber una respuesta firme luego del ataque, al que calificó de ‘imperdonable’. Eso sí, Myung-bak subrayó que la respuesta será moderada para evitar que la situación se vaya de las manos. ‘Los ataques indiscriminados contra civiles son imperdonables, también en un sentido humanitario’, declaró en un encuentro con militares, según un reporte dado a la prensa.

En cuanto al agresor, Pyonyang acusó a su vecino de haber disparado primero. ‘A pesar de nuestras repetidas advertencias, Corea del Sur lanzó docenas de proyectiles desde la 1:00 p.m. y hemos tomado una acción militar inmediatamente’, informó la agencia de noticias oficial de Corea del Norte KCNA en un breve comunicado. Por su parte, Corea del Sur respondió alegando que realizaba ejercicios militares en el área pero que había disparado al oeste y no hacia el norte.

EL ‘WON’ SE DESPLOMA

Las noticias del intercambio de disparos derrumbaron al won en los mercados externos, con los futuros de la moneda surcoreana a un mes cayendo cerca de un 4 por ciento en el mercado Non-Delivery Forwards.

Al respecto, el Banco Central surcoreano, tras una reunión de emergencia, dijo que planeaba cooperar con el Gobierno para tomar medidas que estabilicen los mercados, si fuera necesario. Sin embargo, analistas dijeron que es improbable que el ataque escale a una confrontación militar más seria y que, por lo tanto, cualquier pérdida en el mercado sería temporal.

CONDENAS

La Casa Blanca condenó el ataque, exhortando a Pyongyang a detener su ‘acción beligerante’ y señalando que Estados Unidos está comprometido con la defensa de Corea del Sur, donde tiene unos 28,000 soldados enfrentando a cerca de un millón de tropas norcoreanas, uno de los mayores Ejércitos del mundo.

Sin embargo, algunos decidieron no tirar más de un lado de la cuerda que del otro como por ejemplo, China. Este país, el único aliado que tiene la empobrecida Corea del Norte, fue cautelosa instando a ambas Coreas a ‘hacer más para contribuir a la paz’.

Por su parte, El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien antes de ocupar el cargo de secretario general fue ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, insistió en que las diferencias entre Pyongyang y Seúl se deben de resolver ‘de manera pacífica y a través del diálogo’.

Por último, una fuente diplomática francesa señaló que el Consejo de Seguridad de la ONU convocará a una reunión de emergencia en uno o dos días para evaluar la actuación de Corea del Norte.