27 de Oct de 2021

Mundo

Al Qaida controla la ciudad de Zinjibar

YEMEN. La policía de Yemen mató a cuatro manifestantes ayer, domingo, en la ciudad de Taez, al sur de Saná, mientras que presuntos comba...

YEMEN. La policía de Yemen mató a cuatro manifestantes ayer, domingo, en la ciudad de Taez, al sur de Saná, mientras que presuntos combatientes de Al Qaida continuaban controlando una ciudad del sur, Zinjibar, donde perecieron 5 civiles.

Entretanto, la oposición al presidente Alí Abdalá Salah afirmó que los tres trabajadores humanitarios franceses desaparecidos el sábado en el sureste habían sido secuestrados y pidió su liberación, así como lo hizo un grupo de abogados.

Tres manifestantes murieron y decenas de ellos fueron heridos ayer, domingo, por los disparos de la policía durante una manifestación en contra del presidente Alí Abdalá Saleh celebrada en la ciudad de Taez, al sur de Saná, informaron.

Otro manifestante murió en la plaza Tahrir, cercana, según otra fuente médica. Según el comité local de los ‘Jóvenes de la Revolución’, unos 3.000 manifestantes se concentraron ante la comisaría de Taez para pedir la liberación de un manifestante detenido por las fuerzas de seguridad.

Los policías presentes trataron de dispersar a los manifestantes disparando al aire, pero ante la intensificación de las protestas y las negativa de los concentrados a abandonar el lugar, dispararon contra la multitud.

En Zinjibar, cinco civiles murieron ayer, domingo, en los combates entre el ejército y presuntos combatientes de Al Qaida que tomaron el control de esa ciudad, dijeron fuentes médicas.

Según un responsable local, elementos armados que estarían vinculados a Al Qaida tomaron el control de Zinjibar, capital de la provincia de Abyan, al término de combates que dejaron 18 muertos el viernes y el sábado. En ese contexto, generales disidentes acusaron al presidente Alí Abdalá Saleh de haber entregado Zinjibar a los ‘terroristas’. En Saná, la tensión seguía siendo grande a pesar de la consolidación de una tregua entre fuerzas del orden y las milicias del poderoso jefe tribal de los Hached, el jeque Sadek al Ahmar, que se enfrentaron a comienzos de la semana. En un comunicado, oficiales disidentes, que se unió a la revuelta en marzo, acusaron a Saleh de haber ‘entregado la provincia de Abyan a los grupos terroristas armados’ y llamó al ejército a ‘librarles batalla’.