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17 de Apr de 2021

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Los desafíos que esperan al sucesor de Benedicto XVI

PANAMÁ. ¿Qué rumbo tomará la Iglesia católica con la salida del papa Benedicto XVI? ¿Qué nuevos desafíos le esperan al sucesor del papa ...

PANAMÁ. ¿Qué rumbo tomará la Iglesia católica con la salida del papa Benedicto XVI? ¿Qué nuevos desafíos le esperan al sucesor del papa emérito? Cuando Benedicto XVI dejó su investidura como el máximo jerarca de la Iglesia católica no dejó una institución completamente unida y homogénea. En su lugar quedó claro que, tras escándalos como la filtración de documentos del ‘Vatileaks’, hay división y rivalidades a lo interno de la institución. El mismo Benedicto XVI indicó que quien le suceda deberá ser ‘vigoroso’ para poder hacer frente al gran número de desafíos que él no pudo solucionar.

Especialistas y conocedores del tema en Panamá exponen su punto de vista y opiniones a La Estrella.

REFORMAS

‘Naturalmente, la Iglesia tiene que abrirse ante la realidad’, indica el doctor Vicente Ortega, profesor emérito de la Universidad de Panamá consultado por La Estrella. Ortega piensa que las reformas no pueden estar ausentes de las necesidades de la actualidad.

A esta iniciativa ya se han apuntado diversos grupos religiosos formados por sacerdotes y fieles en países como Austria, Alemania, Irlanda, Francia o Estados Unidos. Estos movimientos piden reformas como: más democracia interna, reforma de la regla del celibato de los sacerdotes o la ordenación de mujeres, entre otras.

Hay en particular una fuerte presión para que la Iglesia permita comulgar a los divorciados que se han vuelto a casar.

Además, la caída del número de vocaciones también genera demandas para reorganizar las parroquias y para que los laicos, hombres y mujeres, puedan participar en las decisiones.

‘La realidad institucional y política por la que atraviesa la Iglesia podría ser el aldabonazo para nuevos tiempos de democratización, equidad y participación edificadora de la sociedad en la construcción de nuevas alianzas que coloquen a los seres humanos en el centro de las preocupaciones y del accionar de los apóstoles del evangelio’, indica Edgar Spence Herrera, investigador de FLACSO consultado por La Estrella.

Pero, ‘si la sucesión del pontífice continúa como un proceso ordinario’, Spence teme que la crisis interna que vive la Iglesia no se resolverá.

ABUSOS SEXUALES

La ‘tolerancia cero’ decretada por Benedicto XVI y la recomendación a todos los obispos de colaborar con la justicia civil todavía no se aplican totalmente.

Tres cuartas partes de las conferencias episcopales han puesto en marcha sistemas de lucha contra la pedofilia, pero muchas siguen siendo reacias a esas instrucciones.

La conciencia de la gravedad del problema no es la misma en todos los continentes y en algunos países la justicia civil no es eficaz.

En muchos países occidentales hay nuevas revelaciones de abusos sexuales masivos a menores por parte de religiosos. Algunos cardenales están acusados de haberlos encubierto durante años.

‘Vivimos en una sociedad en la que existen los excesos, somos humanos y no santos. Pero, también hay que dar el ejemplo’, dice Ortega en referencia a los sacerdotes pederastas.

TRANSPARENCIA

Durante su pontificado, Benedicto XIV logró avanzar en la transparencia de las cuentas del Vaticano y la lucha contra el blanqueo de capitales. Pero queda mucho por hacer y algunas congregaciones y diócesis, sobre todo en África, están lastradas por la corrupción.

El Vaticano también se ha visto afectado por la crisis económica global y las donaciones han disminuido considerablemente.

CUESTIONAMIENTOS

El matrimonio homosexual, la bioética, el aborto o la eutanasia son temas que preocuparon mucho a Juan Pablo II y a Benedicto XVI. Ambos papas consideraban que los valores familiares no son negociables y es muy probable que el próximo papa adopte la misma línea.

Pero para el Obispo panameño Pablo Morales estos temas deben ser tratados delicadamente, ya que los pasos para reformar la concepción católica respecto a esos temas, no es sencillo.

‘A las iglesias siempre nos cuestan los pasos de reforma, porque uno se apega mucho a su tradición. Pero definitivamente el mundo del siglo XXI no es lo mismo que el mundo del principio de la era cristiana’, dice Morales a La Estrella.

Otro aspecto que el próximo papa también tendrá que continuar es el diálogo con los laicos y seguir la modernización de la comunicación de la Iglesia, sobre todo a través de las redes sociales.