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22 de Jan de 2021

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Crucifixiones reales en provincias de Filipinas

El pintor de letreros, Ruben Enaje se clavó por vigésimo octavo año a una cruz en un montículo polvoso en la aldea de San Pedro Cutud.

Crucifixiones reales en provincias de Filipinas
Un devoto es clavado a una cruz de madera en Santa Lucía, en la provincia de Pampanga.

Creyentes filipinos emularon la crucifixión de Jesucristo al clavarse las manos y los pies a cruces de madera, en distintas poblaciones al norte del país, informó la agencia AP.

Pampanga es una de las provincias norteñas que cada año atrae a miles de turistas para presenciar estos ritos sangrientos, que se realizan con motivo del Viernes Santo en el principal país católico romano de Asia.

Aunque los dirigentes de la iglesia y autoridades de salud se han pronunciado en contra de esta práctica que mezcla la devoción católica romana con creencias populares, el rito anual continúa sumando participantes y enormes multitudes.

El pintor de letreros, Ruben Enaje, de 53 años, se clavó por vigésimo octavo año a una cruz en un montículo polvoso en la aldea de San Pedro Cutud, en Pampanga. Enaje realiza esto cada año después de que sobreviviera a una caída en un edificio.

Hombres vestidos de soldados romanos utilizaron mazos para traspasarle clavos de acero inoxidable por las palmas de las manos y por el centro de los pies.

Las multitudes estaban listas con sus cámaras para capturar el sufrimiento de los penitentes.

El cineasta danés Lasse Spang Olsen, de 48 años, al igual que Enaje y otros ocho devotos filipinos, se clavó las manos y los pies en una cruz. El danés afirmó que hace dos años había hecho un documental sobre la crucifixión anual de Enaje y decidió crucificarse después de que enfermara en dos ocasiones. Una cámara pequeña estaba afianzada en la cruz de Spang mientras un colega filmaba la experiencia del cineasta.

El arzobispo Socratas Villages, jefe de la Conferencia Episcopal Católica de Filipinas, ha desalentado las crucifixiones. ‘Si quien lo hace lo hace para aumentar su amor hacia los demás, entonces complace a Dios”, afirmó. ‘Pero si quien practica estos rituales sangrientos lo hace para la foto y volverse popular, entonces incurre en vanidad espiritual”, apuntó.

El departamento de salud también ha desalentado la práctica debido a los peligros que representa. El subsecretario de salud Eric Yatag pidió a quienes participan del ritual que se vacunaran contra el tétanos.

La creencia de que los sacrificios extremos contribuyen a expiar los pecados y conseguir curas milagrosas son los principales motivos de los devotos que se someten a la crucifixión.