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07 de Jun de 2020

Mundo

G77 + China

La particularidad de esta cumbre de los países del sur, fue el reiterado acento que pusieron en el tema de la desigualdad planetaria

La emergencia de crear un nuevo orden económico que sea capaz de frenar las enormes desigualdades mundiales fue el tema central de las deliberaciones que se dieron en el marco de la Cumbre del G77+China, celebrado este fin de semana en Santa Cruz, Bolivia. La particularidad de esta cumbre de los países del sur, fue el reiterado acento que pusieron en el tema de la desigualdad planetaria que, según sus exponentes, se ha disparado en el mundo y con ello las injusticias sociales que hoy son fuentes de conflictos políticos y militares en diversas zonas del mundo.

En el marco del 50 aniversario del Grupo 77 (realmente lo integran en la actualidad 133 países), se abordaron diversos problemas, sin embargo, los representantes de las naciones allí presentes destacaron que la creciente desigualdad social es producto del modelo económico predominante.

Como suele ocurrir en estas cumbres, la Declaración de Santa Cruz refleja la visión global del Sur, liderado por el país anfitrión, Bolivia.

En su discurso inaugural, el presidente Evo Morales, designado presidente pro témpore 2014 del G77+China, citó algunos ejemplos de estas gigantescas desigualdades: 10 países controlan el 40% de la riqueza global y 15 empresas trasnacionales controlan el 50% de la producción mundial. La Cumbre del G77, fundada en 1964, ha ido en las últimas décadas variando sustancialmente su discurso, conforme se han dado cambios geopolíticos a nivel internacional y debido a las cambiantes y nebulosas alianzas entre el Norte y el Sur, en Asia, África, América Latina y en zonas claves como el Medio Oriente.

En Santa Cruz, se dieron cita 26 mandatarios, vicepresidentes, primeros ministros y el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien cumplió años durante el evento y le regalaron un pastel hecho con harina de coca, lo que podría reflejar una nueva visión de ese producto en Latinoamérica.

No obstante, las estadísticas y los datos de desigualdad no están para festejar nada, ni siquiera en Brasil, con el Mundial de fútbol, donde se acuñó el significativo eslogan “Circo sin pan”, por los desequilibrios económicos que están agravando los conflictos políticos y sociales locales.