Temas Especiales

28 de Oct de 2020

Mundo

México: riqueza y tragedia

Desde la época colonial y aun 230 años después de la independencia, México se enfrenta a tragedias como la ocurrida hace un mes

La gran riqueza mineral de América ha sido fuente, en el pasado y en el presente, de conflictos inhumanos, resistencias heroicas y comercios feroces. El escritor Eduardo Galeano ha narrado de manera excepcional estos episodios en Las venas abiertas de América Latina , un clásico de la literatura política en la región, pero que también condujo a esa visión trágica que comparten muchos latinoamericanos respecto a la riqueza mineral del subsuelo continental. Y cuando de México se trata, riqueza y tragedia van de la mano.

Desde la época colonial y aun 230 años después de la independencia, México se enfrenta a tragedias como la ocurrida hace un mes por la contaminación del río Sonora debido al derrame de 40 millones de litros de sulfato de cobre sobre el afluente que abastece de agua potable a unas 24 mil personas. La empresa responsable del derrame, Grupo México, está entre las más importantes del país, aunque su importancia económica no fue garantía suficiente para evitar la tragedia.

La gravedad del desastre ambiental ha obligado a las autoridades a actualizar datos sobre las concesiones dadas a diestra y siniestra en las últimas décadas. Según la Secretaría de Economía de México, esa dependencia estatal habría expedido 644 títulos de concesión minera en los últimos 10 meses. Hay 25 mil 566 concesiones vigentes en México, que abarcan unos 25.7 millones de hectáreas, el 12.8% del territorio mexicano. Los datos de la Secretaría se dan a pesar de que las estadísticas del sector minero reflejaron un gran desplome en 2013, luego de cuatro años de rápido crecimiento. Las inversiones en la minería habían crecido 16% en el 2010, un 69% al año siguiente y 43% en 2012. En la actualidad se ha entrado en un ciclo a la baja, pero Peña Nieto tiene la responsabilidad de corregir los excesos del mercado minero y evitar que se siga pensando que minería y riqueza son sinónimos. Que no lo son.