03 de Dic de 2021

Mundo

Los temores del G-7

Las autoridades alemanas han instalados varios centros de detención temporales alrededor de la ciudad

La reunión del G-7 este fin de semana en Elmaus (Alemania), se realizará en medio de masivas protestas, notoria ausencia (sin Rusia) y un despliegue policial que, a más de un observador, parece exagerado. Por estos días, en la víspera de la Cumbre, unos 35 mil manifestantes se han tomado las calles contra la reunión del G-7. Las autoridades alemanas han instalados varios centros de detención temporales alrededor de la ciudad, dando claras señales a los manifestantes que no dejarán que se salgan de control, para ello han destinado 17 mil policías a custodiar el encuentro de los mandatarios o los 7 jefes de gobierno que componen el mismo: Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Reino Unidos y Japón.

El G-7, es un grupo informal que responde a la clásica época de la Guerra Fría, donde Occidente marcaba la pauta del mundo y, el resto, a obedecer. Pero el mapa político ha cambiado y los siete se resisten a los cambios que hace tambalear su hegemonía política y militar en un nuevo orden geopolítico mundial en pleno desarrollo.

Aunque siguen siendo influyentes y poderosos a nivel global, el grupo enfrenta la indignación de los Estados miembros de la ONU en la actualidad (193), donde la mayoría se saben excluidas de las decisiones que toma el G-7, contraviniendo el espíritu de la Carta de las Naciones Unidas. Si el G-7 persiste en su posición de ignorar el resto de la comunidad internacional, tendrá sus consecuencias y, en este siglo, ya están a la vista. Resulta evidente, absurdo y hasta inútil estas reuniones sin naciones como China, India, Brasil, Rusia y tantas otros países emergentes.

El reino del G-7 es indiscutiblemente militar y político y responde a los intereses occidentales. Sin embargo, los problemas más recientes, como los estallidos en Oriente Medio y el terrorismo del Estado Islámico o la crisis en Ucrania son críticos y, por eso, el G-7 es insuficiente. Por ejemplo, han expresado que la crisis ucraniana es crucial para la paz, pero pretender una solución sin la participación de Rusia, es una ‘oportunidad histórica perdida', dijo a Sputnik-Nóvosti, Harald Weinberg, eurodiputado alemán. La nueva geopolítica ha variado los polos de influencia y el G-7 pierde terreno a nivel global.