26 de Sep de 2022

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El discurso evangélico de Pence conecta con la ultraderecha nacionalista israelí

Las ovaciones a su discurso fueron eufóricas entre los miembros de los partidos de derecha, ultranacionalistas y religiosos

El discurso evangélico de Pence conecta con la ultraderecha nacionalista israelí
Pence pretendía apoyar a las minorías cristianas de la región, pero se encontró con el rechazo de los líderes cristianos palestinos y del papa copto ortodoxo de Egipto Teodoro II, que se opusieron al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel del presidente de EE.UU. Donald Trump.

La reciente visita a Israel del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, evidenció el peso del discurso evangélico cristiano que determina la política de ese país y su creciente vínculo con el ultranacionalismo israelí.

Las palabras que Pence ofreció el lunes en la Knéset (Parlamento israelí), donde anunció que la Administración estadounidense trasladaría la embajada a Jerusalén "a finales de 2019", destacó por las referencias bíblicas y provocó los aplausos de gran parte del arco parlamentario israelí.

Las ovaciones fueron especialmente eufóricas entre los miembros de los partidos de derecha, ultranacionalistas y religiosos que incluyen la coalición gubernamental liderada por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

"Mike Pence es un evangelista conservador y un sionista cristiano que usa sus creencias religiosas para ponerlas en la práctica política", dijo a Efe Robert Smith, académico estadounidense residente en Jerusalén y autor del libro "More desired than our owne salvation: the roots of Christian Zionism" (Más deseado que nuestra propia salvación: las raíces del sionismo cristiano).

Para Smith, "Israel, como Estado nación moderno, es central para la fe de muchos cristianos evangélicos (mayoría entre la comunidad cristiana en Estados Unidos) y la idea que Pence tiene sobre el país está muy relacionada con sus creencias religiosas".

En el viaje que tenía previsto hacer en diciembre a Oriente Medio, que finalmente pospuso, Pence pretendía apoyar a las minorías cristianas de la región, pero se encontró con el rechazo de los líderes cristianos palestinos y del papa copto ortodoxo de Egipto Teodoro II, que se opusieron al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel del presidente de EE.UU. Donald Trump.

El vicepresidente estadounidense, el primero en ese cargo en dar un discurso en la Knéset, recibió el consejo del Gran Rabino Emérito del Reino Unido, lord Jonathan Sacks, para vertebrar los contenidos bíblicos de su mensaje, según informó el digital The Times of Israel.

"Fue aquí, en Jerusalén, en el Monte Moriá, donde Abraham ofreció a su hijo Isaac y se le aprobó justamente por su fe en Dios", dijo Pence en uno de los pasajes de su discurso.

En opinión de Smith, la visión de Pence tiene sus orígenes en las raíces del sionismo cristiano, "un amplio movimiento de grupos cristianos que apoyan a ultranza el control judío sobre la tierra donde hoy está Israel y Palestina".

Según el estudioso, "el discurso de Pence en la Knéset confirmó sus concepciones de que el Estado de Israel forma parte de los planes que dios tiene para el mundo".

Para los sionistas cristianos, remarcó Smith, que en su mayoría pertenecen a la corriente del cristianismo evangélico, "apoyar al Estado moderno de Israel es una manera de bendecir a los judíos y de hacer una buena obra ante dios, ya que consideran que proceden de los israelitas (nombre que se da a los habitantes del antiguo Israel bíblico)".

De acuerdo con el académico, "los sionistas cristianos apoyan la construcción de un Gran Israel, la idea principal de John Hagee", un pastor evangélico de Texas (EE.UU.) que en 2006 fundó Cristianos Unidos por Israel, con planteamientos políticos similares a los que defiende la derecha nacionalista israelí.

"El Gran Israel que propugnan muchos cristianos evangélicos se alinea con las políticas estatales de colonización (de los territorios palestinos) del Likud (partido de Netanyahu)", explicó Smith, quien recalcó que "la mayoría de líderes sionistas cristianos se opone a la solución de los dos Estados".

En Jerusalén, desde hace décadas, varias entidades como los Amigos del Museo de Sión, respaldada por el pastor evangélico estadounidense Mike Evans, o la Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén, "alientan a los países de la comunidad internacional a trasladar sus sedes diplomáticas a la Ciudad Santa porque consideran el apoyo a Israel una cuestión cristiana", dijo Smith.

Sin embargo, concluyó el experto, "la política de Estados Unidos no solo se guía por la teología, la fe o el sionismo cristiano".

Para Smith, el Gobierno de EE.UU. busca ahora rediseñar estratégicamente todo Oriente Medio "para garantizar sus propios intereses" y "mostrar el apoyo incondicional a Israel como su socio principal en la región".