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18 de Oct de 2019

Mundo

Puigdemont recibe respaldo de su entorno mientras la Justicia analiza su caso

El vicepresidente primero del Parlamento catalán, Josep Costa, la esposa del líder independentista, Marcela Topor, y el eurodiputado Ivo Vajgl visitaron a Puigdemont

El expresidente catalán Carlos Puigdemont se encuentra en la cárcel de Neumünster.

El expresidente catalán Carlos Puigdemont recibió hoy el respaldo de su entorno en la cárcel de Neumünster, en el norte de Alemania, mientras la justicia del país examina su extradición a España por los delitos de rebelión y malversación de fondos públicos.

El vicepresidente primero del Parlamento catalán, Josep Costa, la esposa del líder independentista, Marcela Topor, y el eurodiputado Ivo Vajgl, exministro de Exteriores esloveno, visitaron durante casi seis horas, en total, al expresidente, el día después de que la Fiscalía decidiera tramitar su entrega a España.

La reunión con Costa era la primera de rango político después de que la cámara catalana aceptara la delegación de voto de Puigdemont para una eventual investidura; en ella, según explicó el diputado de JxCat, el expresidente le transmitió su confianza en la justicia alemana.

Según indicó Costa al término de su visita, la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein, el "Land" donde fue detenido el 25 de marzo y a la que corresponde decidir sobre su extradición, entenderá que en España "se le quiere enjuiciar por una causa política".

Unas dos horas se prolongó la que era la primera visita en la cárcel de la esposa de Puigdemont, Marcela Topor, quien no hizo declaraciones -más allá de pronunciar varias veces "gracias"- y quien estuvo acompañada, tanto al entrar como al salir del centro, por el empresario catalán Josep Maria Matamatala.

A Matamala se le considera una persona del círculo más estrecho del expresidente, con quien viajaba en coche cuando fue detenido tras entrar en Alemania por la frontera con Dinamarca.

El eurodiputado esloveno Vajdl acudió a Neumünster como "signo de solidaridad", explicó a los medios, y también de advertencia hacia "toda Europa", contra un proceso que calificó de "político".

"Europa debería estar preocupada por tener a un político electo democráticamente en la cárcel", dijo, convencido de que el caso había dejado de ser un conflicto "estrictamente español".

Fue un día intenso, en cuanto a visitas, para Puigdemont, cuyo caso entró el martes en una nueva fase, al elevar la Fiscalía del "Land" la petición de extradición a la Audiencia competente, en los términos contemplados por el Tribunal Supremo español.

La Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein analiza desde entonces "en profundidad" esa petición, apuntó a Efe la portavoz de ese tribunal, la jueza Frauke Holmer, sin comprometerse a concretar plazos para la toma de decisiones.

"Es un análisis meticuloso, que llevará unos cuantos días", dijo para explicar que en ese proceso hay dos fases: una primera en la que deberá decidirse si se mantiene a Puigdemont en prisión y el análisis después de la petición de extradición.

Mientras tanto, desde Berlín, el Gobierno de la canciller, Angela Merkel, insistió en que el caso es una cuestión meramente judicial en la que no puede haber ningún tipo de intervención del Ejecutivo.

"Se trata de una decisión de la Justicia", recalcó el portavoz del Ministerio de Justicia, Maximilian Kall.

Descartó además la posibilidad de que el Ejecutivo no dé su autorización a una eventual extradición, si ésa es la decisión de la Justicia, lo que ha pedido públicamente el abogado defensor de Puigdemont en Alemania, Wolfgang Schomburg.

"Confiamos en que la Audiencia hará una revisión adecuada e independiente. Desde nuestro punto de vista, es evidente que se trata de un caso de persecución política", apuntó el hijo de ese letrado, Sören Schomburg, miembro también del equipo de la defensa, tras visitar a su cliente el martes en prisión.