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21 de Jan de 2020

Mundo

Los intereses de EEUU en Oriente Medio quedan en jaque

Irán y sus principales aliados árabes chiíes claman venganza por la muerte del general Qasem Soleimaní. Algunos puntos de la región pueden verse afectados en represalia por este ataque

Los intereses de EEUU en Oriente Medio quedan en jaque
Los intereses de EEUU en Oriente Medio quedan en jaqueShutterstock

La muerte este viernes del comandante de la Fuerza Quds de los Guardianes de la Revolución iraní (IRGC), el general Qasem Soleimaní, junto a líderes de las milicias chiíes iraquíes Multitud Popular en un bombardeo selectivo de Estados Unidos en Bagdad ha provocado una escalada de la tensión en Oriente Medio.

Con Irán y sus principales aliados árabes chiíes clamando venganza, estos son algunos de los puntos de la región en los que podrían mover ficha en represalia por el ataque de Washington.

Baréin, la isla clave

Baréin, un pequeño país insular en el golfo Pérsico, acoge la sede de la Quinta Flota Naval de Estados Unidos, que supervisa las operaciones marítimas en toda la región.

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Manifestación anti-guerra, el día de ayer en Nueva YorkEFE

La base y los efectivos de la Armada allí desplegados resultan clave para supervisar y mantener la seguridad en una veintena de países o unos 2,5 millones de millas cuadras, desde el golfo Pérsico hasta partes del océano Índico, pasando por el mar Rojo y el golfo de Omán, según datos de EE.UU.

El mismo día de la muerte de Soleimaní, varios grupos opositores extremistas de esta isla de mayoría chií regida con mano de hierro por una monarquía suní apoyaron en un comunicado conjunto una respuesta al ataque estadounidense, que también fue condenado por la oposición más moderada.

Catar, la principal base aérea del Golfo

Catar, por su parte, tiene en su territorio la base área de Al Ubeid, en la que hay destacados cerca de 13.000 militares estadounidenses, convirtiéndola en la mayor de la región.

Sin embargo, el emirato tiene a su vez una estrecha relación con Irán, con quien comparte el mayor yacimiento de gas del mundo y que podría presionar a Doha aprovechando su aislamiento desde que Catar fue sometido a un bloqueo comercial y diplomático por parte de sus vecinos árabes en 2017.

Washington ha intentado en este tiempo mantener el equilibrio en sus relaciones con los aliados del golfo preferentes, Arabia Saudí en primer lugar, y Doha, a quien Riad, Abu Dabi, Manama y El Cairo acusan de financiar el terrorismo y le exigen que rompa lazos con Teherán.

Emiratos Árabes Unidos, el pequeño socio

Otra importante base estadounidense, Al Dhafra, se encuentra en Emiratos Árabes Unidos, que mantiene una postura muy beligerante en el golfo y se atreve a salirse de la línea marcada por el hermano mayor, Arabia Saudí.

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Manifestaciones en Bagdad por la muerte de Qasem SoleimaníEFE

En mayo pasado cuatro buques comerciales fueron blanco de "operaciones de sabotaje" cerca de aguas territoriales emiratíes, cuyos destacados puertos se sitúan en el golfo Pérsico frente a las costas iraníes.

Arabia Saudí, el aliado geoestretégico por excelencia,

Arabia Saudí, el más importante aliado estadounidense en el Golfo, también acoge a militares estadounidenses, cuyo número aumentó en 200 el pasado septiembre en medio de la última escalada con Irán.

En esa ocasión, dos refinerías de la petrolera estatal Aramco fueron objeto de un ataque que obligó a suspender temporalmente la producción de la mayor compañía del mundo en el sector y del que Washington y Riad acusaron a Teherán, pese a que fue reivindicado por los rebeldes hutíes del Yemen.

Precisamente, desde ese frente caliente podrían llegar las amenazas: los rebeldes chiíes, presuntamente apoyados por Irán, han lanzado numerosos ataques con misiles y drones contra territorio saudí, en respuesta a la intervención militar del reino en el Yemen a favor del Gobierno reconocido internacionalmente.

Ayer, uno de los dirigentes del movimiento rebelde, Mohamed Ali al Huti, prometió una "respuesta rápida y directa contra las bases extendidas" en la zona de Oriente Medio tras el ataque selectivo contra Soleimani.

Kuwait, el más neutral

Kuwait es otro de los países del golfo que hace de anfitrión a las tropas estadounidenses, en su caso en el campamento Arifjan.

Algunos sectores de la población chií kuwaití han mostrado su oposición a lo que consideran un intento de EE.UU. de acallarles en favor de la mayoría suní, a pesar de que ambas ramas del islam conviven en relativa paz y el emirato suele abogar por el diálogo y la distensión entre sus vecinos.

El Líbano, apuntando a Israel

Washinton mantiene actualmente buenas relaciones con el país de los cedros, pero el principal escollo es el grupo chií Hizbulá, aliado de Irán y enemigo de Israel, el principal socio no árabe de EE.UU. en la zona.

Israel ha actuado contra Hizbulá en Siria, donde el movimiento lucha en el bando de presidente Bachar al Asad, que también recibe el respaldo de Teherán, a su vez enfrentado con Tel Aviv.

Tras conocerse la muerte del comandante, el líder de Hizbulá, Hasan Nasralá, aseguró que seguirá su senda para lograr sus objetivos y la Resistencia, brazo armado del grupo chií, va a vengar a sus asesinos.

La venganza podría darse con un ataque a Israel, ya que Hizbulá no tiene capacidad para alcanzar otros intereses estadounidenses, aunque sus hombres se encuentran sobre el terreno en Siria donde también están desplegadas las tropas estadounidenses.