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02 de Apr de 2020

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La fiebre de Lassa, la epidemia que está matando personas en Nigeria

El Centro de Control de Enfermedades de Nigeria ha confirmadon 15 personas muertas. El virus normalmente lo portan y transmiten los roedores

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Se trata de la fiebre de Lassa, una enfermedad hemorrágica aguda y sus síntomas son dolor de cabeza, vómito y dolores muscularesRedes Sociales

La extraña enfermedad conocida como 'Fiebre de Lassa' que está azotando a Nigeria, desde finales de enero ha causado la muerte de por lo menos 15 personas, de acuerdo con el Centro de Nigeria para el Control de Enfermedades (NCDC) .

De acuerdo con el informe del NCDC, hasta el 26 de enero se han registrado 104 casos confirmados en 19 estados de Nigeria, considerado el país más poblado de África, con caso 200 millones de habitantes.

Esta enfermedad todavía no ha podido ser diagnosticada por las autoridades sanitarias, por lo que todavía no se ha encontrado una posible cura. Sus síntomas son: dolor de cabeza, calor, diarrea, vómitos, dolor de estómago, debilidad e hinchazón de estómago.

El grupo de edad más afectado es el de los 21 a 30 años y el virus se propaga a los humanos a través de la ingestión o inhalación de partículas de virus en la orina de ratas.

La fiebre de Lassa

La fiebre de Lassa se describió por primera vez en la década de los cincuenta, aunque el virus no se aisló hasta 1969. La enfermedad se da en África Occidental y se transmite a los humanos a través de los roedores, por contacto directo o indirecto con la excreta de los animales infectados

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la infección puede producirse en el laboratorio o por contagio de persona a persona, especialmente en los hospitales, a través del contacto directo con sangre u otros líquidos corporales de los pacientes.

La enfermedad comienza de forma gradual, con fiebre, vómitos y dolor retroesternal. Entre los signos puede observarse inyección conjuntival, edema periorbitario e inflamación del cuello. El 25% de los pacientes manifiestan sordera.

En casos graves, los pacientes sufren choque, derrame pleural y hemorragia y edema cerebral. Aproximadamente el 15% de los pacientes hospitalizados mueren, aunque el simple tratamiento de apoyo puede mejorar el desenlace clínico, siempre que se administre tempranamente en el curso de la enfermedad. El tratamiento específico con ribavirina (un antivírico) también puede ser eficaz.

Los signos y síntomas de la fiebre de Lassa pueden confundirse con los de la malaria grave, la fiebre tifoidea, la fiebre amarilla y otras fiebres hemorrágicas víricas, pero el diagnóstico puede verse facilitado por la realización de pruebas de laboratorio sencillas.

El diagnóstico definitivo requiere pruebas que sólo pueden llevarse a cabo en laboratorios muy especializados. Las estrategias de educación sanitaria para evitar el contagio de las personas que viven en zonas endémicas se centran en el control de los roedores y en reducir al mínimo el contacto con la excreta de estos.

Las medidas para controlar la transmisión del virus a partir de los casos consisten en la adopción sistemática de las precauciones habituales, el aislamiento de los casos sospechosos y la vigilancia de los contactos.

En ocasiones raras, los viajeros procedentes de zonas, donde la fiebre de Lassa es endémica exportan la enfermedad a otros países.