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23 de Oct de 2020

Mundo

Vaticano defiende la renovación de su acuerdo con China ante visita de Pompeo

El Vaticano defiende que el acuerdo intenta crear la unidad de los católicos chinos y no se refiere a las relaciones diplomáticas entre ambas partes 

El Archivo Vaticano deja de ser
El acuerdo provisional se refiere exclusivamente al proceso de nombramiento de obispos, una cuestión esencial para la vida de la IglesiaEFE

La comunicación del Vaticano publicó hoy un artículo en el que se defienden las razones para la renovación del acuerdo con China sobre el nombramiento de obispos, considerado un histórico pacto para el acercamiento entre ambos países, a pocas horas de la llegada al Vaticano del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, que había criticado duramente la decisión de la Santa Sede.

En un artículo del director editorial de la comunicación vaticana, Andrea Tornielli, se explica que el acuerdo provisional sellado el 22 de septiembre de 2018 entre la Santa Sede y la República Popular China, relativo al nombramiento de obispos, ha tenido resultados que "han sido positivos, aunque limitados", lo que sugiere "seguir adelante con la aplicación del acuerdo durante otro período"

Se recuerda que el cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, ya explicó recientemente que la intención es proponer una prórroga a las autoridades chinas, continuando la adopción del acuerdo en forma provisional, "como se ha hecho en estos dos primeros años, a fin de verificar posteriormente su utilidad para la Iglesia en China".

"Me parece que se ha marcado una dirección que vale la pena continuar, luego ya veremos", dijo Parolin.

Esta noticia había sido criticada duramente por Pompeo que en un artículo en la revista "First Things" invitó urgentemente al papa a no renovar el acuerdo con Pekín y aseguró que su firma "pondría en peligro la autoridad moral de la Santa Sede".

El Vaticano, especifica en este artículo, que el acuerdo "no se refiere directamente a las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y China (interrumpidas desde 1956), ni al estatuto jurídico de la Iglesia Católica china, ni a las relaciones entre el clero y las autoridades del país".

"El acuerdo provisional se refiere exclusivamente al proceso de nombramiento de obispos, una cuestión esencial para la vida de la Iglesia y para la comunión de los pastores de la Iglesia Católica China con el obispo de Roma y los obispos del mundo", explican.

Por consiguiente, añaden, "el objetivo del acuerdo provisional nunca ha sido meramente diplomático y menos aún político, sino que siempre ha sido genuinamente pastoral: su finalidad es permitir que los fieles católicos tengan obispos que estén en plena comunión con el Sucesor de Pedro y que, al mismo tiempo, sean reconocidos por las autoridades de la República Popular China".

El Vaticano ha defendido siempre que acuerdo intentaba crear la unidad de los católicos chinos, ya que el control de las autoridades había provocado el fenómeno de las llamadas comunidades "clandestinas", que trataban de escapar al control de la política religiosa del gobierno.

Aunque el papa Francisco no recibirá a Pompeo en esta ocasión, como ya lo hizo en octubre del año pasado, el secretario de Estado sí que será recibido en Vaticano por Parolin y el secretario para las relaciones con los Estados, Paul Gallagher.