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23 de Oct de 2020

Mundo

El secretario de Defensa de EEUU inicia una gira que incluye Argelia por primera vez en 14 años

Mark Esper analizará con los jefes de Estado y los ministros la situación en el norte de África, con especial interés en la crisis de Libia

Mark Esper
El secretario de Defensa estadounidense, Mark EsperEFE

El secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, inició hoy en Túnez una significativa y estratégica gira por el norte de África que le llevará también a Marruecos y a Argelia, en la que será la primera visita oficial a este último país de un máximo responsable del Pentágono en catorce años.

Fuentes diplomáticas estadounidenses adelantaron a Efe que Esper analizará con los jefes de Estado y los ministros la situación en la región, con especial interés en la crisis de Libia y los esfuerzos diplomáticos de paz que se llevan a cabo para poner fin a un conflicto que dura ya una década y ha devenido en un pulso multinacional, con Turquía, Rusia y Francia como principales protagonistas.

Las conversaciones también girarán en torno a la crisis de seguridad que vive el Sahel, con atención particular a la lucha contra los grupos yihadistas que se extienden por el norte de Burkina Faso, Níger, Mali y Chad, el sur de Túnez y Argelia, y la conflictiva región del lago Chad.

Esta amplia franja de territorio, utilizada por las mafias dedicadas al tráfico de migrantes y al contrabando de armas y combustible, ha sido testigo en los últimos años del crecimiento del "Grupo de Apoyo al Islam y los musulmanes", una plataforma yihadista creada en 2017 por el líder tuareg Iyad Ghali y que engloba a organizaciones radicales como Al Murabitum, Ansar al Sharia o Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

La intensa actividad terrorista, que se filtra también a Libia, ha llevado a países como Francia y España a desplazar contingentes militares al área y a Estados Unidos a abrir una importante base de drones en el ciudad nigerina de Agadez, puerta del Sahel.

Crisis en el mediterráneo oriental

En Túnez, primera etapa de un viaje que durará tres días, Esper se reunió con su homólogo tunecino, Ibrahim Bartagi, antes de ser recibido por el presidente de la República, Kais Said, y pronunciar un discurso en el cementerio militar norteamericano de la II Guerra Mundial en Cartago.

Además de la cooperación bilateral y regional en la lucha antiterrorista, el responsable estadounidense analizó los últimos acontecimientos bélicos y diplomáticos en Libia.

Oficialmente Túnez apoya al Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU (GNA) en Trípoli frente al mariscal Jalifa Hafter, tutor del Ejecutivo no reconocido en el este y hombre fuerte del país.

Hafter, quien en tiempos de la dictadura de Muamar al Gadafi vivió en EE.UU. como líder de la oposición en el exilio, cuenta en la actualidad con el apoyo militar y económico de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Egipto, Sudán y Rusia, países que le dotan de mercenarios extranjeros y armas pese al embargo impuesto por la ONU.

El mariscal tiene, asimismo, el respaldo político de París, que al igual que Washington observa con preocupación el conflicto que crece en el Mediterráneo oriental y los movimientos neoimperialistas de Turquía, principal apoyo del GNA y de Túnez, junto a Catar.

Histórico regreso a Argelia 

Tras su estancia en Túnez, Esper viajará a Argelia, en la que será la primera visita de un secretario de Estado norteamericano a este país desde la que hizo en 2006 Donald Rumsfeld.

Como entonces, ambas partes mantienen una gran discreción en torno a la viaje y su contenido, más allá de que el responsable norteamericano será recibido por el nuevo presidente del país, Abdelmejid Tebboune, y se reunirá con la cúpula militar.

Según la prensa local, la lucha antiterrorista y la crisis en Sahel coparán la agenda de reunión en un país con fuertes lazos militares con China y Rusia.

Sobre la mesa también estará el reciente golpe de Estado ocurrido en Mali, donde Argelia trata de recuperar la influencia política que tuvo antes de la enfermedad del presidente de Abdelaziz Buteflika, forzado a dimitir en abril de 2019 tras más de seis años incapacitado.

En ese esfuerzo por recuperar el terreno perdido en la zona frente a Marruecos, su principal rival, Argelia se convirtió semanas atrás en el primer estado y entablar relación oficial directa con la nueva junta militar.

Un aliado tradicional  

Esper concluirá su gira en Marruecos, el aliado más firme de la Casa Blanca y una fuerza emergente tanto en el Sahel como en el África occidental, donde en los últimos años ha redoblado presencia diplomática y multiplicado la inversión.

En Rabat el líder del Pentágono se entrevistará con su homólogo pero no se ha revelado aún si será recibido por el rey, Mohamed VI.

La colaboración es muy estrecha entre ambos países, no solo a nivel militar -ambas naciones celebran regularmente maniobras conjuntas-, sino también en el dominio de la Inteligencia y la lucha contra el yihadismo global.

Javier Martín