“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 08/09/2009 02:00
BOGOTÁ. Un grupo de inteligencia del Ejército colombiano decomisó pruebas de vida de diez rehenes de las FARC a un presunto guerrillero que se dirigía hacia Bogotá para supuestamente entregárselas a la senadora opositora Piedad Córdoba.
En el operativo fue detenido el pasado sábado Ramiro Valbuena Ospina, el presunto correo de los insurgentes, que sin embargo fue puesto en libertad por fallos en los procedimientos legales.
Tras seguirle la pista durante una semana, Valbuena Ospina fue detenido cuando viajaba en motocicleta por la carretera que une Villavicencio (centro) con Bogotá.
El seguimiento se produjo en un momento en que se esperaban en la capital colombiana las pruebas de vida de trece militares y policías secuestrados que fueron anunciadas la semana pasada por Piedad Córdoba.
La senadora de izquierdas divulgó la semana pasada en Bogotá los vídeos de otros nueve uniformados secuestrados por los rebeldes.
Las pruebas aprehendidas son vídeos de diez rehenes, confirmó el fiscal general interino, Guillermo Mendoza, a la prensa en Bogotá.
Mendoza habló de la acción militar pocas horas después de que el comando del Ejército informara de la detención de Valbuena, presunto miembro del frente 44 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), reducto que actúa en el departamento del Meta, del que es capital Villavicencio.
“Lo que se encontró fue una (unidad de memoria) UBS, y ahí está soportada toda esa información”, matizó.
Según un informe militar previo facilitado a la prensa, las pruebas son de los militares Luis Arturo Arcia, Luis Alfonso Beltrán, Luis Alfredo Moreno y Robinson Salcedo, así como de los policías Jorge Trujillo Solarte, Carlos José Duarte, José Libardo Forero, Jorge Hernando Romero y Wilson Rojas Medina.
También, al parecer, del sargento del Ejército César Augusto Lazo, quien fue compañero de cautiverio de la ex candidata presidencial Íngrid Betancourt, rescatada el año pasado en una operación que se produjo ocho meses después de que el Ejército decomisara en Bogotá pruebas de vida.