Ceuta al límite: disturbios, violencia y tensión un mes después de la crisis

  • 31/08/2026 13:40
El presidente del Gobierno español Pedro Sánchez defendió la gestión de su Gobierno y negó que Marruecos estuviera detrás de la llegada masiva, mientras crece la preocupación por la situación de mujeres y menores

Ya se cumple un mes desde que 80,000 migrantes entraron de forma masiva en la ciudad autónoma de Ceuta (España). Poco después, 70,000 salieron de Ceuta al constatar que la regularización no era tan expedita como pensaban. No obstante, aún quedan miles de migrantes que malviven en las calles y, en algunos casos, se ven obligados a ejercer la prostitución para sobrevivir.

Un mes en el que se produjeron todo tipo de reacciones y durante el cual todavía se trata de calibrar las consecuencias políticas y sociales de una crisis que ha puesto bajo cuestionamiento el liderazgo del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y en la que Marruecos fue acusado de incitar a la entrada masiva de migrantes entre los días 30 y 31 de julio.

La crisis en Ceuta también estuvo marcada por las protestas de los ceutíes, quienes se negaban a que los migrantes fueran alojados en zonas cercanas a sus hogares. Por su lado, el presidente ceutí Juan Jesús Vivas denunció el ‘abandono’ de Madrid.

La semana pasada, un grupo de manifestantes protagonizó actos de violencia al incendiar las tiendas de campaña que los migrantes habían instalado en la playa del Trampolín.

En una entrevista en la que rompió el silencio tras la crisis desatada en Ceuta hace un mes, Sánchez aseguró este lunes 31 de agosto a la Cadena SER que su gestión ha sido óptima, frente a las críticas que lo señalan de haber abandonado a los ceutíes.

El mandatario citó las ayudas económicas cifradas en 165 millones de euros ($191 millones) que su administración destinó a la ciudad autónoma para asistir a distintos sectores, como el comercio y la hostelería, que se han visto seriamente afectados por la caída registrada en el comercio de proximidad y el turismo tras la crisis migratoria.

Los residentes de Ceuta aseguran sentirse abandonados por las autoridades.

Sobre la presunta responsabilidad de Marruecos en la crisis de Ceuta, Sánchez negó esta posibilidad al señalar que Rabat ofreció una cooperación “instantánea e inmediata” tras la entrada masiva a nado de miles de migrantes a la ciudad autónoma.

También afirmó que los gobiernos español y marroquí mantuvieron una comunicación constante y que, el 31 de julio, las autoridades marroquíes realizaron un despliegue operativo para detener el cruce de la frontera.

El mandatario además defendió la labor de los servicios secretos españoles, que, según dijo, emitieron informes sobre la situación. Sin embargo, reconoció que dichas comunicaciones no advertían sobre la magnitud de lo que iba a suceder hace un mes.

En cambio, el partido de izquierda Sumar, que comparte coalición de gobierno con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), cuestionó las palabras de Sánchez sobre Marruecos.

“[Sánchez] debe superar su síndrome de Estocolmo con el rey de Marruecos [Mohamed VI]”, dijo el portavoz de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, en la red social X.

Por su parte, el opositor Partido Popular (PP) reprochó al Gobierno que, en lugar de señalar a Marruecos, se dedicara a responsabilizar de la crisis a una supuesta acción híbrida de Rusia, Israel y la “internacional reaccionaria”, a quienes acusó de propagar desinformación en las redes sociales sobre la situación en Ceuta.

Tras las declaraciones de Sánchez, tanto Tel Aviv como Moscú negaron cualquier implicación en la agitación de la crisis.

Por otro lado, el Ejecutivo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, prorrogó por 15 días más las restricciones en el espacio Schengen con España, al considerar que no ha habido variaciones significativas en el panorama.

La playa del Trampolín ha sido el sitio donde pernoctaron los migrantes tras cruzar la fronera con Ceuta.
La situación en Ceuta

Mientras el debate político continúa en Madrid, la situación en Ceuta es cada vez más crítica.

Ello quedó evidenciado en las imágenes registradas este lunes en el barrio de Loma Colmenar, donde la Policía tuvo que realizar disparos al aire tras el descontrol generado entre miles de migrantes que esperaban en una fila para obtener alguna de las plazas dispuestas por las autoridades en un alojamiento temporal donde pudieran pernoctar.

Sin embargo, el diario El Mundo informó este lunes que el principal incentivo para acudir al lugar era un rumor falso según el cual quienes accedieran al recinto habilitado por la Policía española recibirían automáticamente documentos migratorios para permanecer en Europa por una vía rápida.

Un alto mando de los cuerpos policiales dijo al mencionado rotativo que algunos migrantes “estaban molestando a los vecinos por la noche, con reyertas, robos e incluso agresiones sexuales”.

Por otra parte, la ministra de Igualdad de España, Ana Redondo, confirmó en una comparecencia ante el Parlamento que se han registrado 23 agresiones sexuales contra migrantes, nueve de ellas contra menores de entre 14 y 17 años.

Las organizaciones no gubernamentales presentes en el lugar, como Médicos del Mundo, denunciaron ante Televisión Española (TVE) que las condiciones en las que malviven los migrantes en Ceuta exponen especialmente a las mujeres y niñas a situaciones de violencia.

Este no es un sitio para mujeres ni para niñas. Hay muchas niñas y nos preocupa su seguridad”, explicó a TVE la portavoz de esta asociación, Patricia Ruiz.

Se calcula que 1,478 menores se encuentran alojados en centros de la ciudad de Ceuta, según informó la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, quien señaló que esta cifra es 50 veces superior a la capacidad de acogida de la ciudad.

“Las niñas y los niños no son invasores, sino sujetos de derecho. Y las que han llegado a Ceuta son, además, víctimas de abusos y, en algunos casos, de violencia extrema. (...) No voy a aceptar que la infancia sea criminalizada. No voy a contribuir a convertir esta comisión en una cámara de resonancia del racismo. El racismo no es una posición política más. Y el fascismo tampoco. La idea de que existen seres humanos con más derechos que otros no es una alternativa política legítima que podamos normalizar”, dijo la ministra, en referencia a la negativa de gobiernos autonómicos del PP a acoger a menores migrantes en sus respectivos territorios.

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