Fernando Aramayo: ‘Bolivia está apostando por la democracia’

  • 10/08/2026 00:00
Fernando Aramayo minutos antes de dejar la Cancillería para ocupar el cargo de ministro de la Presidencia de Bolivia conversó con “La Estrella de Panamá” sobre la situación de su país y de geopolítica

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De coordinador de programas en Naciones Unidas, a canciller, a ministro de la Presidencia. El economista boliviano Fernando Aramayo conversó con La Estrella de Panamá en sus últimos días como canciller sobre la histórica reactivación de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, la posición de Bolivia en el escenario mundial y los lazos con Panamá.

El presidente José Raúl Mulino expresó su apoyo al gobierno boliviano durante la última Asamblea de la OEA en el contexto de los bloqueos masivos que ocurrían en el país. ¿Cómo describiría la relación entre Bolivia y Panamá?

Las relaciones entre Bolivia y Panamá son de larga data. Son relaciones que a pesar de la distancia son muy cercanas. Panamá tiene una vocación que cada vez se va consolidando más como un centro de la política hemisférica y creo que las acciones del presidente Mulino (José Raúl) y de su canciller Javier Martínez-Acha, son prueba clara de ello.

Hay que reconocer en ellos esta vocación democrática que no es sólo discursiva. El apoyo que han brindado a Bolivia no es tanto a su gobierno, sino a la defensa que Bolivia ha hecho de la democracia.

La posición que ha tenido Panamá en el tema Venezuela también y en otros temas, creo que da cuenta de una acción consecuente en los hechos con lo discursivo y hay que reconocer que el perfil que tiene el ministro Martínez-Acha genera mucha confianza a nivel latinoamericano.

¿Cuál es la situación social actual en Bolivia?

La situación en Bolivia es compleja porque lo que ha demostrado es no ser una movilización social asociada a demanda y necesidad que tiene legítimo origen y expresión en demostraciones que en absoluto deben ser criminalizadas y que han sido atendidas por el gobierno a través del diálogo.

Lo que sucede en Bolivia es diferente, es disfrazar de demanda social, de reivindicación social, intentos desestabilizadores, intentos de ir en contra del orden democrático y el orden constitucional. Eso es lo que Bolivia ha estado enfrentando como un país en América Latina que al igual que otros, se enfrenta a un escenario que es complejo por la polarización presente, un escenario en el que los liderazgos de los últimos 20 años se niegan a dejar que la democracia surja, que rija el Estado de Derecho, que nuestras sociedades y nuestros Estados dejen de ser santuarios del crimen organizado internacional y que se generen escenarios de gobernanza criminalizada.

Eso es lo que Bolivia ha estado enfrentando en este tiempo, 53 días de bloqueo con hechos luctuosos porque se ha deshumanizado la protesta social.

¿Cómo es la relación actual con Venezuela?

Apostamos para que Venezuela retome su camino en plena vigencia del Estado de derecho. Somos conocedores de un proceso electoral del pasado interrumpido, debe reencauzarse ese proceso electoral, pero debe estar liderado por la institucionalidad venezolana que naturalmente necesita brindar garantías a su población de una actuación independiente en apego a sus marcos normativos, al derecho internacional.

Somos respetuosos de la soberanía de los pueblos y los Estados. Entendemos que Venezuela debe transitar por un proceso que tenga legitimidad de origen, que esté liderado por los venezolanos, por sus autoridades, por sus instituciones y nos ponemos a disposición a través de los mecanismos multilaterales o las actuaciones bilaterales que el pueblo venezolano demande para poder nosotros también aportar a la configuración de un nuevo momento democrático que debería ser algo a lo que apostemos todos los países en la región.

¿Qué acercamientos han tenido con el nuevo presidente de Colombia? ¿Cómo valora su elección en el contexto de un giro hacia la derecha ideológica en el continente?

Hemos tenido una conversación telefónica con el presidente de Colombia, felicitando naturalmente la victoria electoral, sumándonos a la fiesta que para cualquier país latinoamericano representa que se pueda generar un cambio en la administración basado en la norma que sea resultado del ejercicio soberano, democrático del pueblo. Somos respetuosos de las instituciones, de los Estados y su soberanía.

Hemos tenido especial conversación y contacto con el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia. Estamos ávidos a rápidamente redinamizar nuestro diálogo diplomático. Lo que nosotros estamos pensando es que vamos a tener una Colombia que se suma a esta nueva reconfiguración del bloque latinoamericano demócrata.

No pensamos ya en términos ideológicos, creemos que eso se ha ido diluyendo y que en el pasado le ha hecho mucho daño a este intento de estigmatizar, de querer ubicarse en una de las multipolaridades de las ideologías que ahora están muy diluidas. Realmente no hay una ideología químicamente pura y creo que lo que hemos aprendido de los regímenes de estas últimas décadas es que bajo el rótulo de ideología se han escudado más bien constructos personalizados, caudillismos carentes de contenido y han dado cuenta más bien de ideologías de tarima, no ideologías reales que han ido en favor de las sociedades.

Creo que es el tiempo de apostar por democracias que resuelvan los problemas que las sociedades tienen. Las democracias que resuelvan situaciones de inequidad, de desigualdad, de inseguridad ciudadana, que nos devuelvan dinamicidad económica y que como región nos permitan más bien acercarnos.

Comprendo la preocupación por el discurso ideológico, pero el gobierno del presidente Rodrigo Paz es el primero de derecha en Bolivia en casi dos décadas. ¿Qué significa esto para el país?

Un gran desafío, porque ha habido una suerte hasta de adoctrinamiento y de construcción de una codificación, una nomenclatura emocional. Ha habido una polarización afectiva instalada que naturalmente es muy difícil de desmontar. Hay una red de corrupción y microcorrupción. Se ha hecho de la corrupción una ideología más bien en el país. Un debilitamiento institucional que habla por sí solo. Un proceso más bien de aislamiento del concierto internacional para evitar rendir cuentas, para evitar estar bajo el escrutinio de los resultados de la gestión interna y externa.

Entonces, 20 años de un régimen es diferente a 20 años de gestiones de gobierno o administraciones. Este ha sido un régimen que ha instalado también alianzas con el crimen organizado internacional, que ha generado un santuario para la presencia de diferentes cárteles. Y esto tiene que desmontarse.

Es muy difícil desmontar esto en el corto plazo y querer reinstalar rápidamente un gobierno que le dé respuestas a su población desde la construcción de una nueva institucionalidad, reformas normativas. Pero sobre todo el desafío más importante es entender que lo que se nos ha dejado es un deterioro moral, de valores. Este es un intangible que es muy difícil reconstruir en el corto plazo.

Una misión diplomática del Parlamento Europeo visitó recientemente Bolivia. ¿Cómo han sido los acercamientos con el bloque europeo?

El bloque europeo para nosotros es un referente fundamental en varias materias, en el ámbito político, en el ámbito comercial, compartimos valores, estamos muy cerca de Europa, ahora más que nunca creemos en una Europa que puede ser también un mecanismo de articulación y de generación de equilibrios en esta nueva disputa geopolítica que tiene como elemento consustancial el tema geoeconómico.

Entonces, la visita de los parlamentarios europeos a Bolivia ha sido realmente algo histórico, lo felicitamos, lo agradecemos, creemos que es una señal política fundamental que da cuenta que Bolivia realmente se abre al mundo y que el mundo llega a Bolivia. Estamos estrechando lazos con ellos y estamos hablando ya de una agenda político, comercial, económico, cultural, social muy amplia en materia.

Durante su período como canciller se reactivan las relaciones diplomáticas con Estados Unidos. Desde entonces se han firmado múltiples memorandos de entendimiento, incluyendo relacionados a recursos minerales. ¿Cómo describiría la relación con Estados Unidos? ¿Cuáles son las perspectivas para sectores como la minería?

En el caso de la relación con Estados Unidos, queremos salir de una relación que en el pasado fue monotemática, únicamente basada en el tema de drogas. Esta es una relación ahora multidimensional que tiene que ver con tecnología, con educación, con comercio, también con minerales críticos y con muchos otros ámbitos que hacen que podamos trabajar en un ámbito mucho más amplio. No queremos una relación transaccional, queremos una relación de ambiente, estratégica, de colaboración mutua. No estamos pidiendo apoyos, estamos relacionándonos de forma equipotencial y esto tiene que ver con una serie de acuerdos entre los cuales sí se encuentra un memorándum de entendimiento en el área de minerales críticos, pero no está planteando estas posiciones dicotómicas o todo del Estado o nada del Estado.

Estamos planteando más bien una alianza estratégica integral que reconozca que allá de litio, Bolivia tiene 34 de los 36 minerales críticos priorizados por Estados Unidos.Y naturalmente lo que queremos es no solamente ser visto como un país del que se extrae mineral en bruto, sino como un país que hace que los minerales desarrollen industria, reciban transferencia tecnológica. Somos conscientes de esta disputa en la cadena de suministros a nivel global y el rol que Bolivia puede tener determinante en esta suerte de construcción de nuevos equilibrios.

Si Chile y Perú exportan entre 45 y 55 mil millones de dólares anuales en minerales críticos, Bolivia, que concentra la mayor riqueza de toda la región en estos minerales, exporta en la actualidad 6 mil millones de dólares. El espacio para un crecimiento potencial de la mano de aliados como Estados Unidos, Europa, Corea, Japón, Alemania y países con los que ya venimos conversando y construyendo este tipo de membranas de entendimiento, es sin lugar a duda muy amplio.

¿Cuál es la posición de Bolivia respecto a la situación actual en Cuba?

Yo creo que lo primero que hay que hacer es dar las garantías del ejercicio efectivo de los derechos a partir de las arquitecturas institucionales de los Estados. Creo que este es un elemento fundamental. Hay que ver la realidad de los Estados respetando su soberanía, pero en el marco de los principios del derecho internacional. La situación en Cuba está encaminada a lograr entrar en el escenario de las democracias. Creo que las hegemonías sin alternancia de los gobiernos es algo que en América Latina estamos ya atendiendo de manera prioritaria, pero repito una vez más, nos ofrecemos para poder sostener cualquier proceso que pueda consolidar las democracias, iniciar ciclos que puedan instalar estados de derecho basados en institucionalidades que respeten los derechos de las personas.

¿Cuál es la prioridad de Bolivia en política exterior? ¿Qué mensaje quieren enviar al mundo?
Bolivia es un país que tiene que ser descubierto. Bolivia es un país que está apostando por generar un punto de inflexión en la democracia.

Estamos luchando por ser un país emblemático en la defensa hemisférica de los valores democráticos, en entender que la extracción de nuestros recursos tiene que hacerse desde la perspectiva de la justicia social, las salvaguardas socioambientales, la justicia ambiental en general. Plantearle un nuevo modelo de negocios a la globalidad.

Queremos además hacer algo fundamental, poner al frente siempre los intereses de los bolivianos, ya no escudarnos en ideologías ni en caprichos personales para seguir postergando el futuro de nuestros connacionales. Bolivia primero para los bolivianos. Y por eso reafirmamos que queremos llevar Bolivia al mundo y traer el mundo a Bolivia.

Fernando Aramayo
Ministro de la Presidencia de Bolivia
Las hegemonías sin alternancia de los gobiernos es algo que en América Latina estamos ya atendiendo de manera prioritaria,”
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