Los integrantes del Grupo USAR Panamá relatan a ‘La Decana’ sobre las jornadas de búsqueda junto a sus canes en la zona cero del terremoto, las historias...
- 25/06/2010 02:00
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️PARÍS. Transportes, escuelas, oficinas de correo, industrias y bancos registraban ayer trastornos en su funcionamiento con motivo de una nueva jornada de huelga y manifestaciones contra la reforma de las jubilaciones impulsada por el presidente Nicolas Sarkozy.
La convocatoria a la huelga y a manifestarse fue reafirmada la semana pasada por las seis grandes centrales sindicales franceses luego de que el ministro francés de Trabajo, Eric Woerth, presentara una batería de propuestas que prevén subir la edad mínima de la jubilación a los 62 años (contra 60 en la actualidad).
El séptimo gran sindicato, Force Ouvriere, no participa porque dice que sus colegas no han adoptado una postura lo suficientemente dura con el Gobierno.
LAS MANIFESTACIONES
Las primeras manifestaciones tenían lugar en Le Mans, Le Havre, Rouen y Rennes (oeste de Francia), miles de personas habían salido a la calle. En Marsella, más de 120.000 personas ya estaban en la calle para rechazar la reforma de las jubilaciones.
El secretario general de la CFDT - segundo sindicato francés - Francois Chereque se declaró ‘seguro’ de que ‘entre uno y dos millones de personas’ saldrán a protestar en septiembre ‘contra esta reforma injusta’.
EL APOYO
El 68% de los franceses expresó su ‘apoyo’ o ‘simpatía’ hacia las manifestaciones, según una encuesta del instituto CSA.
En el transportes, ayer sólo funcionaba un tren de alta velocidad de cada dos con salida y destino de París.
En el metro parisino, el 60% del tráfico era normal.
En los medios de comunicación, las radios públicas France Inter y France Info no transmitieron su programación matinal y sólo difundían música.
El proyecto gubernamental, que cuenta con el apoyo del presidente Nicolás Sarkozy y que debería ser aprobado en septiembre en el Parlamento, aumenta de 60 a 62 años la edad mínima de la jubilación a partir de 2018 y de 65 a 67 años la edad que permitiría beneficiarse de una pensión completa sin haber cotizado 40 años.