Teherán confirma la muerte de su jefe de inteligencia, Majid Khademi, e intensifica tensiones con Estados Unidos

  • 06/04/2026 08:44
Irán señaló a Israel y Estados Unidos como responsables de los ataques

La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) confirmó este lunes la muerte de su jefe de inteligencia, Majid Khademi, tras un ataque aéreo que, según Teherán, fue ejecutado por Israel con respaldo de Estados Unidos.

El anuncio, difundido por medios estatales iraníes, señala que Khademi falleció en horas de la mañana durante un bombardeo. La confirmación se produjo en un contexto inusual: a diferencia de episodios previos, Irán informó la muerte antes de que sus adversarios la reivindicaran públicamente.

Desde Israel, el ministro de Defensa, Israel Katz, junto con las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), asumieron la autoría de la operación. A través de su canal oficial en Telegram, las FDI calificaron el hecho como “otro golpe significativo” contra la estructura de la CGRI.

Un relevo reciente en la cúpula de inteligencia

Khademi había asumido la jefatura de inteligencia de la CGRI apenas cuatro días después de la muerte de su antecesor, Mohammad Kazemi, quien también falleció en un ataque israelí el 15 de junio de 2025, durante la guerra de 12 días entre Irán e Israel.

Su ascenso se dio en medio de un periodo de alta volatilidad en la región, marcado por operaciones militares selectivas y enfrentamientos indirectos entre ambos países.

El funcionario contaba con una amplia trayectoria en el aparato de seguridad iraní. Antes de liderar la inteligencia de la Guardia Revolucionaria, ocupó cargos clave como jefe de la Organización de Protección de Inteligencia del Ministerio de Defensa y responsable de la protección interna dentro de la propia CGRI.

Seguridad, ciberespacio y protestas internas

Además de su perfil militar, Khademi tuvo un rol activo en la estrategia digital del Estado iraní. En agosto de 2025, instó al Parlamento a acelerar la implementación de una intranet nacional, argumentando que era fundamental para “proteger la soberanía” del ciberespacio.

Este planteamiento cobró relevancia tras el bloqueo de internet impuesto en Irán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, medida que restringe el acceso a plataformas globales, aunque mantiene operativas aplicaciones locales.

En el plano interno, Khademi también fue una figura clave en la narrativa oficial frente a las protestas antigubernamentales. En febrero, acusó al presidente estadounidense Donald Trump de promover la inestabilidad para justificar una eventual intervención extranjera.

Asimismo, sostuvo que más de diez agencias de inteligencia internacionales —incluida la unidad israelí 8200— participaron en las manifestaciones que sacudieron al país.

De acuerdo con la Human Rights Activists News Agency, la represión de enero dejó al menos 7.000 fallecidos, una cifra que refleja la magnitud de la crisis interna.

Escalada y mensajes cruzados

La muerte de Khademi se inscribe en una serie de operaciones dirigidas contra altos mandos iraníes, lo que evidencia una intensificación de las hostilidades entre Teherán y Tel Aviv.

El hecho también subraya un cambio en la dinámica comunicacional de Irán, que en esta ocasión optó por reconocer la pérdida de uno de sus principales estrategas de inteligencia de forma inmediata, enviando un mensaje político tanto a nivel interno como internacional.

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