Laura Fernández desata polémica en Costa Rica por defender al régimen de Ortega

  • 15/06/2026 15:25
Sectores políticos cuestionaron las declaraciones de la mandataria Laura Fernández, quien afirmó que los nicaragüenses “han elegido” su forma de gobierno

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Las declaraciones de la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, sobre el Gobierno de Nicaragua provocaron una ola de críticas por parte de expresidentes costarricenses y diversos sectores políticos que consideran que sus palabras minimizan las denuncias internacionales contra el régimen encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo.

La polémica empezó tras una entrevista concedida a la cadena NTN24, en la que Fernández se refirió a Nicaragua como un país que mantiene estabilidad económica y afirmó que los nicaragüenses “han elegido” la forma de gobierno que actualmente los dirige.

”Dios con Nicaragua, Dios con Costa Rica, Dios con todos. Ellos con sus problemas internos y su forma de gobierno que han elegido tener”, expresó la mandataria costarricense.

Las declaraciones contrastan con la posición que mantiene Estados Unidos frente al gobierno nicaragüense. Esta misma semana, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reiteró que la administración Ortega-Murillo representa una “dictadura” y anunció nuevas restricciones migratorias para más de un centenar de funcionarios vinculados al régimen.

La postura de Fernández también llamó la atención debido a que Costa Rica alberga a miles de nicaragüenses que abandonaron su país tras las protestas de 2018 y la posterior represión denunciada por organismos internacionales de derechos humanos.

Las reacciones no tardaron en aparecer.

El periodista nicaragüense Carlos Fernando Chamorro, exiliado tras la persecución ejercida contra su medio de comunicación, calificó las declaraciones como ofensivas y aseguró que desconocen la realidad política de Nicaragua.

A las críticas se sumó la periodista Lucía Pineda, quien recordó que las últimas elecciones en Nicaragua fueron ampliamente cuestionadas por la comunidad internacional tras el encarcelamiento de opositores, restricciones a la prensa y la ausencia de competencia política.

“Ortega y Murillo no fueron electos por los nicaragüenses; encarcelaron a precandidatos, tuvieron una votación sin competencia, cerraron medios, expulsan, destierran, confiscan y encarcelan”, manifestó.

Desde Costa Rica también hubo fuertes cuestionamientos. El expresidente Luis Guillermo Solís lamentó las declaraciones de Fernández y afirmó que reflejan un desconocimiento de las violaciones a los derechos humanos atribuidas al régimen nicaragüense.

“Deploro las declaraciones de la señora presidenta Laura Fernández sobre las relaciones entre Costa Rica y Nicaragua. Denotan un profundo desconocimiento sobre las atroces violaciones a los derechos humanos que la dictadura Ortega-Murillo ha impuesto a cientos de nicaragüenses”, señaló.

Solís sostuvo además que las palabras de la mandataria responden a un “pragmatismo oportunista” que, a su juicio, pone en entredicho los principios históricos de la política exterior costarricense.

Por su parte, la expresidenta Laura Chinchilla también rechazó las afirmaciones de Fernández y ofreció disculpas públicas a los ciudadanos nicaragüenses.

“Pido disculpas a las hermanas y hermanos de Nicaragua ante las atroces declaraciones de la presidenta de mi país”, escribió.

Chinchilla cuestionó además la falta de pronunciamientos oficiales sobre la muerte del líder indígena opositor Brooklyn Rivera y sobre otros casos relacionados con la persecución de disidentes nicaragüenses.

Las declaraciones de Fernández se producen apenas cinco semanas después de asumir la Presidencia de Costa Rica y en medio de una relación bilateral marcada por intereses comerciales y asuntos migratorios.

Nicaragua es un paso clave para las exportaciones costarricenses hacia Centroamérica, mientras que Costa Rica continúa siendo uno de los principales destinos para quienes abandonan el país vecino por razones políticas y económicas.

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