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- 16/03/2012 15:56
Una marcha indígena opositora al gobierno de presidente ecuatoriano Rafael Correa, de izquierda, avanzaba hoy por octavo día consecutivo hacia Quito, capital del país, a la que espera llegar el próximo 22 de marzo.
La marcha liderada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), inició el pasado 8 de marzo en la parroquia El Pangui, en la provincia amazónica de Zamora con el apoyo de grupos estudiantiles, de maestros y sectores políticos, así como ex miembros del gobierno.
Por su parte, el presidente Rafael Correa afirmó que la marcha busca desestabilizar a su gobierno y que ésta tiene fines electorales de cara a los próximos comicios presidenciales de febrero de 2013.
El supuesto objetivo de la movilización es rechazar la política minera a gran escala emprendida por el gobierno y exigir la aprobación de una ley de Aguas para regular el manejo de estos recursos acuíferos entre otros puntos.
Según reportes de medios de prensa locales, este viernes unos 3.000 indígenas y manifestantes llegaron a la ciudad de Riobamba, capital de la provincia de Chimborazo, situada a unos 156 kilómetros al sur de Quito, luego de recorrer las provincias de Loja, Azuay y Cañar.
La movilización denominada "Por el Agua, la Vida y la Dignidad", ingresó a Riobamba sin problemas y a su paso se sumaron cientos de personas de comunidades indígenas aledañas.
El vicepresidente de la Conaie, José Acacho, afirmó que la movilización llegaría a Quito con unas 25.000 personas, ya que a ésta se unirá gente de otras provincias del Oriente y de otros movimientos sociales que no identificó.
El dirigente calculó que sólo de las provincias andinas de Chimborazo y Cotopaxi, bastión de los indígenas, se unirán a la marcha alrededor de 10.000 personas.
"La entrada a Quito será muy simbólica y trascendente", declaró Acacho a la prensa, en medio de denuncias de la presencia de supuestos infiltrados en la manifestación.
Inicialmente, la Conaie había considerado aglutinar en la marcha a unas 15.000 personas.
En las últimas horas, dirigentes indígenas de las nacionalidades shuar y achuar anunciaron que se unirán a la marcha opositora "por el derecho a la resistencia", según dijo el vicepresidente de la Federación Shuar, Galo Puanchir.
"Vamos a sumarnos a la marcha porque es de las nacionalidades y nos vamos a solidarizar con esta movilización pacífica, que es para que se hagan cumplir nuestros derechos adquiridos", dijo Puanchir.
Agregó que tomaron la decisión en protesta a la reciente firma de un contrato entre el Estado y la empresa Ecuacorriente, filial de la canadiense Corriente Resources, para el desarrollo de un proyecto minero a gran escala que según consideraron, afectará al ambiente y a sus comunidades.
Correa tildó de "fracaso" el inicio de la marcha el pasado 8 de marzo, el mismo día en que el oficialismo realizó otra manifestación de apoyo al mandatario que reunió a miles de simpatizantes en la capital ecuatoriana.
La oposición criticó lo que consideró como una "contramarcha" del gobierno, y negó que la movilización indígena tenga fines conspirativos contra el mandatario socialista, que terminará su período presidencial en 2013.